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domingo, 25 de enero de 2026

El requerimiento para ser hijos perfectos...

Nunca grites.
Nunca llores.
Nunca hables.
No pienses diferente.
Guarda todo en una caja, al vacío.
Nunca niegues a Dios;
guarda silencio,
aunque las palabras duelan más que los golpes.
Habla solo cuando te digan.
Cuando te obliguen.
¿Podrías sentarte en silencio
y aprender que tu silencio
define tu lugar en el mundo?
En la sociedad.
Y, sobre todo, en la familia.
Porque por ser la mayor,
durante años la única mujer,
no te toman en serio.
Aunque una y otra vez
hayas demostrado
que eres mucho más capaz
que los varones de tu casa.
Vuelve a la casa.
A la caja donde descansan
los sueños rotos.
Y empieza a cumplir
los sueños de otros:
las visiones de tus padres,
de tus abuelos,
de tus bisabuelos.
¿Podrías olvidarte de ti?
Sé el bastón emocional de todos
con tu profesión.
Lo que realmente quieras
ya no importa.
Debes cumplir el mandato familiar.
Es la situación donde el abuso no se ve,
donde se calla lo evidente,
donde todo permanece latente,
porque las palabras se mezclan
con la ineptitud
y la inutilidad
que aprendiste a sentir.
Pero no importa.
Mientras sigas cumpliendo el legado,
perteneces al clan.
Un clan donde, generación tras generación,
se repite la misma historia.
Nadie la ve.
Y cuando alguien intenta ver,
aparece una excusa.
El silencio se protege a sí mismo.
Se hace la vista gorda.
No existe un número al cual llamar.
No hay una puerta a la cual ir.
Porque tú eres la oveja negra.
La cabra loca.
La condena.
El silencio de tus mayores.
La única que intenta hacerlo diferente.
El requerimiento principal
para ser el hijo perfecto
es ser
ciego,
mudo
y atado del cuello.

martes, 4 de febrero de 2025

Poesía, y otras maneras de hacer el amor

 Quédate, ámame

Ámame, en los momentos malos, en las tristezas

en los malditos momentos de agonía.

Ámame cuando las ganas de vivir se van,

cuando las cosas no vayan bien,

cuando las luces, flores y colores se pierdan.

Quédate en silencio, aprieta mi cintura y no permitas que me vaya,

soy un ángel con un ala, un fénix con cadenas en las patas.

Quédate en mis besos en la cama

en la calma

que da calor en las noches de lluvia.



Después de todo esto no es una novela

Y me la pasé pensando en ti,

en lo que pudo ser y no fue. En mi pasado recogido de nuestros ojos,

corazón inútil por el golpe que me diste,

quizá volver a ti es lo último que puedo hacer.

Pero cada vez que recuerdo, también recuerdo eso, esa sonrisa, esas manos, esa voz.

Seré muy tonta si lo recuerdo todo,

sí tengo buena memoria,

si cada vez que trato de dar el hecho de que te olvidó, te recuerdo.

Te recuerdo como el más grande amor.

Y los recuerdos pasan y dejan cicatrices y aprende a vivir, el descanso aparece y yo me pasó diciendo un rezo personal;

puedo

soy capaz

soy valiente

y a medida que pasa el tiempo, el espacio de sillas cambia el horario de sueño igual,

el café es lo que me mantiene viva y las letras igualmente,

no soy malagradecida porque no puedo estar de mal agradecida.

Pero algunas veces ¿te podías quedar? En mi existencia, ya mi vida, pero ya no.

Uno quiere es una resolución emocionalmente efectiva,

para romperme y dañarme ¿será que soy masoquista? O ¿será que me han roto el corazón bastantes veces?, sí me encuentro en un limbo sin ti.

Entendí, entonces, que jamás seremos protagonistas de nuestra historia de amor,

de lo que una vez quisimos y lo que en algún momento nos prometimos, te dejo, porque prefiero, haberte amado, dándote vida en mis textos,

que terminar odiándote de una manera inútil.

El nido en mi cabeza

Hace un tiempo atrás,
He dejado de manifestar todo lo que quería contigo…

Me di cuenta tarde que era yo la que te acomodaba en mi vida y aquello no trajo nada bueno para ninguno de los dos… Yo simplemente puse más de lo que podría hacer, pues lo que ves es lo que hay.

Lamento mucho las noches que no dormiste bien, por estar conmigo consolando mis tristezas, por ayudarme a vivir un poco. Lamento que no hayas podido hacer esos viajes, lamento haberte dado un poco de mis letras y ser tu mi único colchón, mantengo todavía el CD, el dije y la Camila fénix que hiciste… Pero entiendo que ya es hora de volver a amar, que el duelo debe de parar, aunque tenga mucho miedo e incertidumbre y mientras escribo esto me pregunto

¿Si valió la pena?, y si ¿mis lágrimas te dolieron como a mí?
Soy escritora y me pongo a pensar que si en algún momento pensaste en mi daño. En que caí en depresión y nadie sabía, hasta ahora.

Ahora, busco razones para que el corazón, no se rompa, busco y no encuentro, supuse que eras mi alma gemela, pero no, estás palabras ni llegan al consuelo que necesito, pero las dejo para quienes las necesitan, de pronto sea la última vez que escriba sobre ti, mi veneno.

martes, 31 de diciembre de 2024

prologo, Las manias

En estas últimas palabras reafirmo lo fuerte y lo libre que soy. 

Si llegaste hasta el capítulo doce, es porque realmente te gusta el chisme o solo necesitabas encontrar un motivo para seguir. No sé mi mamá dice que a veces con solamente conocer puedes hacer cosas por los otros.

Te digo que no es fácil tomar decisiones en las cuales tienes una presión, una presión que estimula a decir la verdad.  Si terminaste las manías conmigo a la medida que estuve escribiendo el texto y colocándolo en mi blog, te lo agradezco infinitamente por seguir aquí si me conocías ya de otras novelas y por la poesía también. 

Sí lo hacías cuando veía mis ojos en cada foto y cada video que subo. Constantemente te lo agradezco, pero más allá de un agradecimiento, es una venía a conocerse a uno mismo.

 Esto también más que una carta que un final. Les cuento algo: cuando estaba escribiendo esta cosa llamada biografía, me tomó muchos años interactuar con el personaje que estaba escrito en los borradores que tenía. Fue introducirse a los miedos y a la verdad de que las palabras nos llevan.  

 Aunque fuese la misma persona, es difícil mirarse y analizar las heridas, las cortadas, lo salado y los “no” nos han dado aquella, es la constante de una vida batallada y aún sigue batallando, comprendiendo igual que no es culpa mía ni de la sociedad, al fin y al cabo…  Yo estoy aquí ya respirando y respiro porque tengo que respirar y entendiendo también que quizás mi síndrome premenstrual está hablando por mí, por cosas de la vida es así.

Escribiré este prólogo de una forma que no dé más delirios y más fuertes pisones en la conciencia colectiva; es lo que me hace ser escritora. Soy una escritora que ha llevado su vida a un extremo que no se cansa y no se cansa.

No porque no pueda descansar, sino que ya no sabe cómo descansar. Son las 10:47 de la noche del 30 de diciembre de 2024. Esta carta la escribo escuchando música internamente, recordando con amor y con decisión a la gente que está, a la gente que todavía me espera afuera y a la gente que por una u otra razón no quiso quedarse.

Y si en algún momento lees esto, amor mío, te diré gracias porque fuiste tú, como siempre, impulsando que yo fuera la rebelde de la inmaculada concepción de la rebeldía pura, porque mi razón de ser es esta: ser indomable, porque ya estoy viendo la vida como una obra loca que, por otra cosa, aunque me veas pasar por la calle, sé que me ves como yo lo hago.

Mientras que escribía esto pensé y reflexioné que quizás el amor no era para mí como tal. ¿Pero qué es el amor? Es la constancia de seguir sin evitar nada, es la seguridad y la decisión que se muestra en cada uno de nosotros.

En el de ser una mujer normal, aunque realmente normal no tenga absolutamente nada; de hecho, esa es mi pelea constante conmigo misma: tratar de volverme lo más normal posible y no caer en cuenta de que, aunque quisiera, nunca sería así.

No quiero decir que buscar la normalidad del ser sea en vano.

Al contrario, creo que cada una de nosotras va encontrándose en cada instante, cada segundo ese algo que se nos vuelve parte de nosotras.

Por ende, el amor como tal es lo que nos mueve. Como lo leíamos en los capítulos anteriores, antes del prólogo y la sinopsis, puedo decir que el amor, la libertad y la pasión son el centro de mi vida; sin ninguna de estas tres no sería la escritora que ustedes conocen, no sería lo que soy, cerca de mí, vivir apasionada de la vida, vivir cada instante del amor más profundo. Y aunque a veces duela, a veces uno quiera desistir de la misma existencia, es lo que somos, es lo que estamos hechos en este mundo loco. 

 Por eso cada vez que muchas personas me preguntan, “¿qué estoy haciendo?”, respondo: Estoy conquistando el mundo y ni siquiera lo esté conquistando; solamente hago referencia contestando lo mismo analizando y proyectando cosas que realmente son las que son para mí, porque mi realidad.

Conquistarse a sí misma.

Es ser totalmente distinta a las personas que caminan o a las personas que no ven o a las personas que no hablan o a las personas que se mueven de otra forma. Todas son realidades válidas, pero la mía es mi validación; es lo más importante y para eso he trabajado muchos años para darme mi validación propia y aceptarme, en un mundo en el que siempre nos dicen que tienes que seguir aquel, que tienes que ser como este…

Y por eso digo: no me pongan como referente porque mi vida es totalmente distinta a las vidas de los demás.

Les digo que quiero convertir esto en un libro, entonces posiblemente lo haga y tú vas a decir:pero esta mujer está muy loca… . Y de eso se trata la misma vida y la locura en fucsia, la locura en las ruedas en la psicología, porque como lo podemos juntar también en psicología me piden eso y eso es lo más bonito de todo: ser capaz de volar e interactuar con uno mismo y esperar que de alguna otra forma esta nota llegue a lo más profundo de las otras notas de las vidas propias.

¡Gracias por leer!

martes, 22 de octubre de 2024

Momentos: El dolor de una partida

El dolor de una partida

Te recuerdo en cada paso de mi vida, aunque ya no estés a mi lado.

19 años antes…

Guill Spada era un hombre vestido de traje azul eléctrico. Se encontraba con un nudo en la garganta, pues no podía creer lo que ella le hacía sentir con esa mirada inocente, con el toque de sus manos y con una voz llena de curiosidad… La había perdido sin darse cuenta. La había perdido en un descuido y eso lo condenaría para siempre.

Con apenas 31 años ya era padre viudo y dueño de una de las más grandes fábricas de pianos en el mundo… Aunque todos sus negocios eran una fachada, le gustaba pensar que en algún momento se iba a convertir en su negocio real. Amaría cumplirle ese sueño a su difunta esposa, aunque en ese momento estaba muerta en ese cajón a su lado, siempre desearía contemplar esa posibilidad, en el recordar que en algún momento ella trató de ser una fuente de luz en su camino.

El hombre viudo era demasiado confiado y benévolo para sufrir tan inaudita pérdida, pero había algo malo en él, pagar las cuentas de sus antepasados.

Spada se apegaba con mucha facilidad a las personas que lo trataban bien, y para acabar de completar en el velatorio había varias fotos de ella y él, junto a la música que tanto adoraba entre el sonido que se encontraba, desde melodías clásicas hasta los sonidos de moda… La memoria le jugaba sucio.

¿Es que no podía morir ya? No podía seguirla en su ataúd, ¿verdad? No necesitaba estar ahí sin quien le regalaba amor a manos llenas; siempre fue la explosiva de los dos la que condicionaba las fiestas; la chispa de su hogar era una luz de la cual él se había obsesionado desde muy joven.

Ahora recuerda cuando la conoció, siguiéndola por todos lados, pues con su música hacía que los dolores del alma desaparecieran y se hicieran polvo. Aquel recuerdo hacía añicos al anfitrión.

Recordando que, por esas cosas de las probabilidades, le pudo confesar que la amaba y allí consiguió la gran oportunidad de poder cortejarla de tal forma que sus padres solamente tuvieron que aceptar que era él su futuro esposo, aunque había una amenaza explícita en los ojos del joven amo.

***

Beatriz Faciloni se había casado con Guill Spada, cuando apenas eran unos adolescentes, con el permiso de los padres de ambos; él con 16 años y ella con tan solo 15 años. Él era heredero de uno de los clanes de la mafia italiana, que se instauraron 30 años atrás en la ciudad de Amaranto, una isla pequeña demasiado opulenta para ser vecina de Colombia, pero pensándolo bien, tenía sentido que fuese rica, pues sus "dueños" eran personas con un poder enorme, tanto que llegaba hasta el país cafetero, como el Oriente del mundo...

Guill fue instruido por el primero en romper la tradición familiar. Daniel Salerno Hoyos.

En ese momento, el joven señor Amo Spada solamente era un niño cuando tomó por primera vez un arma para defender los límites entre las familias.

En Amaranto todas las personas tenían ese conocimiento, que, para bien o para mal, era conocimiento. La organización S, las tres familias que habían colonizado la isla y que tenían un orden para todo; aunque habían sido cuatro, durante años la última desapareció por romper las reglas de la organización.

Guill Spada era un heredero de una de estas familias.

Por el lado de la joven Beatriz, que siempre obedeció todo lo que sus padres le habían dictado en su vida desde muy chica. Le inculcaron el amor al arte y más al piano. Se había convertido en una pianista profesional sin ella quererlo del todo y, aunque no lo quisiese admitir, la adolescente era constantemente usada para causar buena impresión.

Beatriz solamente hacía lo que sus padres le ordenaban, pues ella era la única que proveía a su familia.

Guill se enamoró de ella a primera vista en uno de los tantos conciertos de la joven… El hombre lo recuerda con pasión y amor. Mientras sus ojos y su corazón se parten en dos, mirando por medio de aquel vidrio a su amada.

***

Era tanta la pasión del joven Spada hacia Beatriz que le mandaba ramos de tulipanes de color naranja; la cortejaba a vista de todos, sin siquiera brindar explicación; era un conquistador nato… Sabía que era todavía muy joven, pero cuando tuviera la posibilidad sería su esposa. No obstante, lo único que le preocupaba verdaderamente era que Guill tenía reconocimiento por dos cosas, por ser el heredero de su familia y tener muchas fachadas para encubrir sus negocios nada bien vistos; contrariamente, ya se había fijado en ella que era una simple música.

—No entiendo. Si le gustó tanto, debería mostrarse —sonrió, hablándose a sí misma en el camerino privado, vistiendo ropa menos elegante, para salir desapercibida del lugar.

Y si definitivamente le gustaba aquel "admirador secreto", que no era tan secreto como hubiese querido ser. Sabía que la seguía alguien con las manos manchadas de sangre, pero no le importaba de dónde viniese su fortuna. La consentía, sin saberlo, y se estaba enamorando. Guill se notaba que era un hombre de más o menos unos 30 años, bueno, eso pensaba ella. Por otro lado, se sentía atrapada en los dictámenes de su familia y eso le agotaba de una manera nada buena.

—Si crees que me das miedo, no deberías pensarlo mucho, yo también te quiero conocer—, se hablaba con sinceridad y una curiosidad que hacía brillar sus ojos. Un brillo juvenil que demarcaba la más pura necesidad de libertad.

Después de cambiarse para salir a su casa, buscando con sus ojos a sus padres, quienes debieron de estar en la puerta del camerino durante todo el tiempo, pero en esta ocasión no fue así; por el contrario, uno de los guardaespaldas de aquel joven la estaba esperando; lo reconocía porque era el acompañante más cercano de su pretendiente; se notaba que también conocía de la música, pues aplaudía con fervor; también recordaba a una chica no tan joven que el señor Spada.

—Señorita Beatriz, el joven amo, la espera. —La joven pianista miró al gran hombre en silencio, con un poco de temor. Lo había manifestado como solo el pensamiento. Se miraba las manos, un poco nerviosa, pero encantada. —No se preocupe, sus padres saben que irá con el joven amo a cenar. Sígame, por favor.

Lo que realmente había pasado era que su padre le había vendido una "cita" con su hija. El joven Guill, sin pensarlo dos veces, le compró, aunque en el fondo hubiese querido destripar a ese disque "padre".

La verdad es que ella no estaba segura de ir tras él; podría haber dado la vuelta y negarse, pues lo poco que sabía es que de pronto le harían daño o la secuestrarían y pues eso era lo que menos quería dañar o causarles dolor a sus padres, que, bien o mal, le habían dado todo.

Cuando estuvo en la acera, se encontró con un hermoso auto de color negro, con vidrios también oscuros entonces el guardaespaldas abrió la puerta y ella entró algo confiada. Se apresuró a entrar… Solo tenía curiosidad; necesitaba de verdad saber quién era el admirador que la llenaba de chocolate y de flores y que siempre pagaba las entradas más caras de sus conciertos. Debía de agradecerle personalmente porque con ese dinero se iba a liberar de sus padres para siempre; los amaba mucho, pero eran demasiado estrictos y la castigaban físicamente; además, después de esto, decidió no volver a confiar en ellos.

***

Pero las cosas no son como uno quiere a veces, y la vida siempre trae cosas buenas y nuevas, aunque sean raras, y a su llegada rompen todo lo normal.

—Buenas noches, señorita Beatriz. —La voz que la saludó le dejó congelada. Era profunda y encantadora, y al acomodarse en el auto, pudo notar un hombre como una mirada hecha fuerza y deseo, una mirada joven igual a la de ella, pero con un mundo nuevo que era encantador a simple vista.

—Buenas noches —saludo, un poco nerviosa. Sus ojos grises le miraban incrédula. Pensaba que el joven Amo Guill era un adulto, no un adolescente de su misma edad. Y que tendría que hacer cosas que no quería —solo quería agradecerle por las flores y por la oportunidad de conocerlo —estaba tratando de ser lo más cordial y respetuosa de todas las mujeres, una dama en todo el sentido de la palabra cuando escuchó el auto en movimiento—. Señor Spada ¿puedo saber qué desea de mí?

—Si te preguntas qué te voy a hacer, si te voy a secuestrar y te voy a matar, no lo haré —era directo y eso le agradaba mucho a la joven—. Solo que en algún momento deseo que seas mi esposa.

Entonces ella lo supo; no tendría escapatoria jamás, y tendría que explicar mucho y que lo iba a amar desde ese instante. —¿Qué tengo que hacer para que seas mi esposa?

Esa pregunta hizo que el corazón de la chica palpitara, arrojándose a los brazos del que iba a hacer el amor de su vida: —Dame libertad y seré tuya.

***

Volviendo en sí, mientras la música sonaba alegre, tratando de aparentar que todo iba a estar bien, el silencio entre la gente era el detonante para que la tristeza llegara a su alma, aún más dolorosamente, sin contar, por supuesto, que no sabía nada de bebés; sin embargo, estaba dispuesto a aprender todo lo necesario para cuidarlo. Amaba a ese pequeño porque era igualito a su amada esposa. A pesar de que amaba a su hijo, sentía que ese niño era el culpable de haber perdido su esposa. Ahora el pequeño debía de vivir con sus padres por un tiempo en la casa grande, pues no podía llevarlo sin alguien que cuidara del apartamento en la costa.

Pero la muerte de Bea había sido algo extraña; ella era una mujer vigorosa en todo el tiempo que habían estado juntos. Jamás se habían enfermado solamente con los síntomas del embarazo, lo normal; sencillamente era extraño entender las causas de su muerte tan repentina.

Lo más extraño de todo el asunto es que los padres de ella no hubieran aparecido en el velorio. En aquella circunstancia, tan devastadora para todos como punto de inicio, esto le daba muy mala espina a ¿quien en su sano juicio dejaría a morir en paz a su hija y no estaría ahí para ella?

Recordando que la noche anterior a su muerte, ella había recibido una caja de chocolate, pero nunca le prestó atención cuando ella cayó enferma… En ese momento estuvo en shock, recordando y repasando los momentos, instantes y segundos antes del incidente. Debió ser alguien que conociera la oscuridad en su alma.

Sin duda alguna, ellos habían matado a su propia hija, por codicia, por poder o ¿por qué?, ¿eran ellos?, después de no seguir pagando las cuentas de los bancos. Pues la mujer advirtió que se retiraría de la música por un tiempo. ¿Será que ellos fueron? Tendría que averiguarlo y encargarse el mismo… Sí podrían ser muy abuelos de su hijo, pero tal parece que ni eso les importaba.

***

Ahora tenía que aguantar a la gente, preguntando cosas que no deseaba responder, lo que, sí deseaba, era marcharse y abrazarse en la tina, dejando a toda la elite de la ciudad tirada, aunque sorprendida. Sin darse cuenta, estaba apretando los puños; ya no deseaba estar ahí.

Y sus padres lo sabían; Abigaíl se acercaba rápidamente, para decirle que, si necesitaba irse de allí, ellos se encargarían de todo, que fuera descansar; lo necesitaba.

Pero se detuvo, pues vio a una linda jovencita de vestido lila, algo vaporoso para los días de otoño en la ciudad de Amaranto, cerca de su hijo. La madre de Guill ya miraba los problemas futuros.

De inmediato, la señora caminó aún más lento para vigilar la situación. Sabía que Salerno estaría allí; ella esperaba a Daniel, no a una niña que resulta ser la deshonra de esa familia.

El tiempo pasó rápido, para él, y en segundo la conexión entre Lucía y Guill se hizo evidente, haciendo que las cosas fueran más difíciles de procesar, aún más al entender que las consecuencias de ver a la chica como mujer iban a ser peores para cualquier hombre que se atreviera a mirarla…

Las organizaciones siempre se dividían por reglas y familias y es porque existían las reglas tan antiguas como la procedencia. 

 

martes, 15 de octubre de 2024

Momentos: Advertencia y Sinopsis

 Holi ¿cómo están?

 Espero que estés muy bien este apartado encontrarán la novela “Momentos”. Al fin. Claro, ya casi termino de escribir el último capítulo de “las Manías”

Advertencia:

Te doy la bienvenida a esta nueva historia, te cuento. La novela es larga y trataré de subirla dos veces a la semana.

Tiene escenas explícitas, lenguaje obsceno y abusos, sangre, peleas y demás cositas… Un matrimonio arreglado.

Todo lo escrito aquí es ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Esta novela hace parte de una Saga, como Luna en Llamas, esta se encuentra en Wattpad.

(Todas mis historias tienen esta advertencia)


Sinopsis:

El ser humano se encuentra construido por instantes en la vida, por suspiros y secretos los cuales forman nuestro carácter, dejando huella en la piel en el uso de la melodía tangible como de la memoria intangible de un individuo como tal, se marca. Lorenza Salerno nunca creyó que su peor enemigo la salvaría de uno de esos momentos, más crueles en los cuales solo quieres escapar para siempre; Anthony Spada no pudo asimilar que al salvarla a ella se encontraría consigo mismo. Y que, a pesar de un matrimonio arreglado, se daría comienzo a un gran amor tan crudo como la realidad de la mafia.

En un mundo donde las apariencias engañan jugando al ajedrez descubre ¿Quién se queda con la Reina?, y ¿Qué puede pasar si la Reina deja el trono?





lunes, 14 de octubre de 2024

12- La poesia es lo que hay - Las Manías

Holaaa, muchas gracias por leer este primer borrador. ¡Los amo mucho! 


En las constelaciones están los dioses y en mi sangre las letras, en este caso el agua, la vida y las palabras son esenciales para la existencia de un poeta.

27 de septiembre de 2024, a las 11:22 a.m., estoy dando mis últimas pinceladas a esto tan añorado y tan imaginado, personalmente entre más conozco mis posibilidades de entretejer mi mundo, recuerdo que los versos y la disposición de la rima se arriman con una emoción casi mortal.

 ¿Como imaginar la poesía y su forma de completar la vida?, sin el sufrir de una carga que se encuentra sin ser sujeta a lo importante. Las palabras me ayudaron tanto que antes de ser novelista, fui poeta.

 Siempre, lo he dicho la poesía me carcome, limpia, sana la herida, pero también la rompe y la muestra de una forma tal que Muy pocas personas son capaces de digerirla.

Todos podemos escribir, observar, crear y ser arte, pero solo unos pocos tienen el talento de tocar el corazón a través de la poesía, cómo lo sabemos y ya lo hemos intentado explicar en los capítulos anteriores tuve muchos encuentros con la literatura desde el principio de mi vida. Me inculcaron a escribir de por dónde dé.

 Y de alguna forma a las malas, pues tuve dislexia y aún todavía la tengo es algo que no se cura de la noche a la mañana y seguro que viene el paquete de ser Camila además de la parálisis y de la silla de ruedas.

11: 31 a.m. Todo comenzó con el poema que le dediqué a mi madre Dulce nombre para las personas de Colombia entenderán de lo que les estoy hablando. Cartilla Nacho, justamente antes de que el comienzo del fin llegara o mejor dicho que yo lo conociera.

Mi mundo se concentra en la poesía, y mi alma que están descentradas busca siempre un comienzo adecuado para concertar la vida, por ende en la medida del aprendizaje nos damos cuenta de que toda la poesía que he leído es un llamado de atención a algo muy profundo después obviamente continúe escribiendo poesía cuando viví aquí en Risaralda y se le dedique a “paso” si se acuerdan de aquel ser minúsculo con el que realmente los minúsculos que quería conmigo.


 Pero no logró nada porque por pendejo, pues, bien él fue el primero que le di era más cartas a él evidentemente llenas de poesía de un adolescente hormonal muy hormonal la verdad. Aunque años más tarde y en un encuentro en La Normal, me encontré con cierta mirada y con algunos poemas que no se olvidan. He sido musa y también he sido artista, las dos me pertenecen como el café de cierta mirada.

29 de agosto. 4:39 p.m. No soy alguien se aguanta con facilidad, pero trato de llevarme por un camino que no sea tan trágico o incómodo. Todo lo que he hecho hasta el momento es trabajar para encontrar espacio en la sociedad que vivo.

Seguramente han oído la expresión: ‘Las mujeres son de Venus y los hombres son de Marte’

Por otro lado, La analogía de esta frase resulta en el hecho que las mujeres, supuestamente somos el sexo débil, femeninas, sexy, soñadoras, maternales y hasta ‘ciegas’…  Eso es lo que nos han hecho creer durante siglos.  En cambio, de los hombres se nos vende la imagen que deben ser fuertes, con alto y singular instinto de gobernar de poseer, de dañar, pero todo cambia cuando la poesía llega como un tablón nuevo, si ustedes vieran como se siente uno de libre escribiendo poesía, dando pincelas al amor y comprendiendo que cada individuo es más mágico que anterior, desde aquella mirada para nada mundana, por ende a veces la necesidad de las mujeres en expresarnos se vuelve caos, pues la mirada masculina se encuentra entre dicha en algo que a veces es más que el enredo de cosas oportunas.

16 de octubre de 2024, 3 14 p.m. A veces, nos convertimos en la agonía propia y sin darnos cuenta las calaveras se sientan como un magistral movimiento haciéndome reflexionar, de la razón por la que hago esto y me veo otra vez como la niña que escribía versos sin coherencia en las clases de matemáticas soñando con que el amar no estaba tan mal como siempre me hicieron pensar.

Pues la terminada de este texto solamente es el comienzo, de un hecho poético, después me darán ganas de publicarlo en físico y me desmotivaré cuando no resuene como debe de razonar, estoy raramente siendo pesimista, pero después de todos los intentos para darme a conocer como escritora, no queda que analizar un poco menos soñadora y más adulta, de los pasos a seguir.

 En estos días me he sentido un poco agotada y no estoy hablando del agotamiento físico, todos un punto quiebre, en el que a veces ni la lucha interna se calma.

Hay situaciones que uno se guarda y como escritora tiendo a buscar una tangente para continuar la trama que es la propia vida.

No es fácil porque nada es fácil, pues toda mi vida la he pasado luchando y mi camino, ha sido extremadamente largo, complicado además de un poco más estrecho de lo que debería ser, si a veces la silla no cabe por este camino.

En uno de los capítulos de “las manías” hago una reflexión muy puntual de ese gran camino y ahorita que voy, para los 32 años me doy cuenta de todo lo que he logrado y siento que falta, falta algo que no sé qué es, pero falta.

No estoy siendo mal agradecida solamente soy muy consciente de que mi proyección de vida la salté con creces, recuerden que debería haber vivido más o menos 8 años, y para el año próximo cumpliré 8 veces 4... Le quité la gran probabilidad al destino y me siento muy satisfecha por ello, a pesar de ese sentimiento tan incómodo.  

Si sé que también realice cosas que muchas personas no han logrado y se han quedado atrás, pero tengo definitivamente tengo una duda existencia que quiero compartir con ustedes: ¿Por qué cuando vemos desde una perspectiva sin apego, deja un dolor?, el convertirse en el adulto no es fácil y más para mí… Que estoy aprendiendo a sanar a esa niña que le toco ver y descubrirse sola, de nuevo.

Y en medio de la lluvia de octubre, hay una canción que resuena en mi cabeza Pausa... Izal. Llego a mí, como una canción milagro, en el momento preciso en que los mares emocionales se hacían tan tangibles el año pasado, siendo cuchillas en la piel. La verdad de tener paciencia es muchas veces algo de valientes y pedir pausa, es más, el aprendizaje de tratarse suave como una trata los versos que se calan en la piel en la memoria y la racionalidad sin ser racionales.

Por si acaso no hay coherencia les advierto, que lo único poseedor de mi alma se llaman las letras aunque a veces le engaño, mirando otro camino incensario, vuelvo a ser fiel a ella.

Lo que no se puede cambiar siempre se irá; lo único que nos queda es el impulso de continuar, ya sea de pie o, en mi caso, de rodillas.

 Esto es lo que queda después de la insana repetición y del arañazo en lo que no debería repetir, pero somos humanos que no aprendemos de la a la primera y por eso nos equivocamos hasta morir en el intento.

Cuento: Frenesí