Translate

Mostrando entradas con la etiqueta bullying. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bullying. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de septiembre de 2024

11- El Feminismo- Las Manías

Hola, gente. 

Este capítulo ha tardado mucho, pero ya está aquí… Ya nos falta uno. El último. 

Como dirían las mujeres detrás de mí: ¿ya podemos firmar nuestras obras con nuestros nombres?, ¿podemos elegir nuestro camino?

 El silencio del linaje se rompe, cuando doy un grito completo y dejo de barajar los conceptos dados. ¿Cómo llegué a esta conclusión? De querer tanta libertad para considerarme feminista, 11:26 a. m. del 17 de agosto del 2024, me encuentro sentada en medio de una sensación nada corruptible a lo que los demás sienten. Ustedes afirmarán: “Es obvio que Camila es feminista, pero no tiene ¿por qué?” Pues bien, a veces se me olvida que en algún punto fui totalmente diferente a lo que se esperaba.

Somos lo que leemos, somos lo que escuchamos, somos lo que sentimos… eso definitivamente ya lo sabemos, pero aquí es donde encuentro un gran dolor que al darme cuenta de que al transformarme en una escritora, he perdido algunas cosas he ganado otras y aquí voy, es algo que me ha costado bastantes lágrimas, sudor y pensamiento, hasta rechazo por mis propios padres, pues al principio de por donde es una situación compleja.

Porque encima de ser feminista soy mujer y soy muy artista, esto a la gente le perturba que el canon se rompa. Además, comprendiendo mi estado actual permanente, se rayan de los conceptos del deber ser.

Como ya sabemos, comencé a escribir siendo muy joven y de esta manera demostré mi potencial para liberar lo que cuesta cargar.

Se los juro, no es fácil, pero es lo que hay.   

El canon común era romperlo sin afán de romperlo. Desde chiquita encontré en un par de personajes de una amada historia un referente: el feminismo me salvó. Aunque haya cosas que no me agradan, porque no tomo el feminismo como algo religioso, a lo que hay que bajarle la cabeza, creo que ser feminista es cuestionarnos todos los días y sentir que nunca estamos invalidando al otro. 

Siempre he dicho que el feminismo nos salva hasta el punto que queramos y no estoy hablando de que los hombres y las mujeres todas y todos deben de saberlo, convertirse en feministas, no debería de ser una obligación, sino más bien una conversación interna, respetuosa e individual, ya que cada persona tiene sus pensamientos y de eso se trata el feminismo y la libertad de expresión, la libertad del pensar y de escoger lo que uno quiere además de considerar lo que es.

Sin embargo, en estos momentos estoy leyendo “La habitación propia” de Virginia Woolf y ha sido una retrospección exhortante porque me siento muy contemplada en ella. Virginia fue una mujer de retos, como Frida Kahlo y como la mayoría de escritoras y artistas del mundo en todas sus épocas.

 Virginia tenía un problema mental (bipolaridad), que le hacía sentir muchas veces sin su sitio de paz además como dice en su en este libro debía de tener una habitación propia para poder dedicarse a escribir y hacer y deshacer y romperse y volverse a construir, no podía concebir que otras mujeres no lo tuvieran.  

 En su discurso que me estaba dejando impactada habla en todo el contexto de la palabra y me encuentro con una mujer muy empática con las mujeres del siglo pasado, con las mujeres del siglo XIX, que son básicamente las más antiguas de su época, cuenta y relata la situación que se tiene ante el hombre como tal y todas las cartas, todas las decisiones que las mujeres hemos tomado han sido nada más que aquel reflejo de la necesidad de la libertad y por eso más que nada, me veo como feminista en la búsqueda de libertad en la búsqueda de encontrar gente que piensa como yo, y que se sientan a gusto y que no se sintiera presionadas por una persona con una discapacidad.

 Ya que escribiendo esto me doy cuenta de que definitivamente soy una persona con discapacidad, pero libre, aunque ha sido una locura. Y ser feminista y pensar en las demás como iguales es complejo, pues muchas de nosotras tenemos contextos, vidas y diálogos internos diferentes; sin embargo, mientras que las demás no piensan así con uno, es muy complicado.  Además, hay que ser realistas, eso es algo que me pone a pensar mucho lo que mi abuelito hizo en mí. 

Mi abuelito decía “que debíamos de estudiar y trabajar, ser independientes”. Mi abue me dio a mí la fuerza necesaria para estar en donde estoy, pero también en ciertas cosas mi abuelito me mostró muchas facetas que no quería que conociera de él, porque la verdad nos rompe los pedestales… Ellos son los grandes que tienen historia y nosotros, los nietos, somos indiscutiblemente el reflejo. Todo esto me volvió feminista cuando entendí que nadie tiene que obligarte a estar con alguien, y fue ese preciso momento en el que mi mamá demandó a mi papá, después de tanto tiempo.

Cuando vi a muchas de mis amigas ser maltratar psicológicamente por sus novios, guardaban silencio y se tiraban palabras horribles que las dañaban, cuando muchas veces se escapaban para volver con ellos… nunca juzgaré a una mujer cuando vuelve o tiende a volver con su maltratador, pues no es mi deber, ni mi posición.

 Y si las mujeres escogemos el mal hombre en cuestión, pero nadie sabe lo que la otra persona nos permite conocer, además nadie nace con un manual de instrucciones, que te digan: ¿Qué tipo de Narcisista eres?

***

Cuando el año ante pasado volví a entablar esa relación que fue tan importante para mí con él, yo le comenté que a mi abuelito era feminista, y que él, en su afán de dejarme herramientas, me dignifico, me vio con buenos ojos… a pesar de todos sus errores, que no me pertenecen.

  Creo que los hombres que han estado conmigo les perturba mucho esa situación y evidentemente lo que pasó con él es que empezamos a chocar mucho muchísimo y aquí es donde recuerdo nuestro queridísimo Montero, el Montero real es una buena persona es alguien que realmente admiraba y que quiero mucho como amigo y que sé que le voy a mandar esto para que se lo lea y me diga: “usted está una loca” y sí le voy a dar toda la razón 


No podría ser feminista, si no tuviera un argumento válido para esto, comenzando desde mis raíces que fueron de dos mundos tan desiguales, pero al mismo tan oscuros, les voy a cambiar el nombre a mis abuelitas, para que no me maten y no me deshereden, pero saben que es mejor hacerlo así  

Mi abuela, Ofelia, se fue con mi abuelo Pedro a los 16 años, buscando escaparse de la vida de humillaciones que sufrió por su familia materna. Hizo su vida en un mundo de maltratos constantes, abusos y violaciones, de los cuales nacieron 7 hijos, entre ellos mi padre. Mucha violencia familiar y destrucción de lo bueno y la concepción de la paz, hasta que mi abuelo murió de una manera violenta.

 Por el otro lado, tenemos a mi abuela Tere y al abuelo Argemiro. Él no le pegó, ni siquiera, una mala palabra, pero hubo algo que dañó bastante a mi abuela: sus constantes engaños y la desvalorización que había entre ellos. Yo amo a mi abuelito, pero jamás he estado de acuerdo, con el sufrimiento y la dependencia emocional que existían entre ellos.

Sin olvidar a mi amada madre, que fue abandonada, me tuvo a los 13 años y aunque ya haya perdonado a mi padre, no me hace ser ciega.  

Ahora viene la triste historia, la más triste de todas y que creo que compartiremos lastimosamente siempre, de la mayoría de mis amigas, de mi madre y mis tías… Y por supuesto la mía: Todas las nosotras, SUFRIMOS DE ABUSOS Y ACOSO. Nadie nos salva de los “machitos de turno.” Y el príncipe es partícipe de esto. 

Me encantaría ir a una marcha, pero sé que, desde aquí, desde mi claustro, puedo apoyar mucho o poco, trato de hacerlo. Y es por eso que ruego a los cielos y a los infiernos que mi voz sea escuchada por todas y todos, aprendí a soñar con mundo de oportunidades, aunque no se pueda decir que la igual del Sistema sea verídico, no perdamos las esperanzas de que el despertar ha comenzado y desde lo más profundo.  

Entonces, quizá conformar el índice de la insolencia y la maldad, no duelen tanto cuando la justificación es que lo hice porque tocaba, entonces ¿Cuántos muertos nos comemos, sin tener la capacidad de contar?, cuando dejamos que los demás nos atraviesen el alma y la consciencia y la amarga realidad.

Esto es tan efímero como los sentires que se producen cuando una tiene buen sexo, con el hombre al que le diste la patria potestad sobre tus anhelos y disyuntivas, tan curiosas como el amor que le tienes a la misma vida.

Quizá la nada es más fácil de tragar que la misma agua que usamos para vivir. Y no estoy sonando como mujer que realmente ha tenido todo, por lo que ha luchado, estoy hablando como sujeto, como persona que está rodeada de una sociedad inhumana, que juega, juzga y rompe hasta con lo más mediático que tiene, que es la vida y la toma decisiones como tal.

Sí, soy feminista y déjenme decirles a ustedes, que me toca la realidad, desde un “privilegio” que yo no pedí, pero que entiendo está mal… Pero es un beneficio, mal llevado, sin tantas oportunidades como los demás creen. Soy blanca y de ojos verdes, pero no quiere decir que todo lo me han dado es gratis y, de hecho, soy tan consciente de que por mi discapacidad y mi forma de pensar, soy más difícil de cualquier mujer “normal”; así pues, que solamente puedo decir, que soy una mujer con mucho poder interno, y a la gente le da miedo eso.

En conclusión, los hombres jamás serán el enemigo, pero la desinformación y el atraco de las  infancias. SÍ. 


domingo, 23 de junio de 2024

8 - De amigas y los libros - Las Manías

 Cada Guerrero necesita su escudo y su espada y yo encontré en ellas eso que tanto necesitaba, entonces ¿qué sería Goku sin Krillin o Serena sin sus amigas?


Como lo dije en los capítulos anteriores, nunca tuve muchas amigas en el colegio conocidas sí. Pero amigas no, siempre terminaban haciéndome bullying o humillándome, dejándome a un lado o tratándome como tonta, aun sabiendo y después de todo que no era tan así. Solamente puedo rescatar a tres de mis amigas del colegio en Risaralda, ellas me salvaron cuando paso lo del cuaderno y la muerte de mi abuelo. Pao es un alma noble que en parte entendió mi encierro, su prima Leidy que adoraba y que respeto con el alma, también esta Nata, mi tocaya de cumpleaños que ahora es enfermera. Han pasado casi 18 años de esos sucesos, que me han llevado hasta aquí.    

En la Normal Superior Rebeca Sierra Cardona, de Anserma, Caldas. Tuve un proceso bastante fuerte con un grupo de chicas me hicieron bullying cambiando otra vez la química del cerebro, pero no era bullying suave (No existe tal cosa), era de una forma matoneo del feo el que le robó la tarea a la chica o la haces a un lado o la insultas o le dices que no sirve para nada o bueno, cosas como esas, a decir verdad bloqueé ese dolor después de un par de sucesos más.


17 de junio, 3:24 de la tarde.

 Para ponerlos en contexto, mi mamá se casó con un profesor antes de la muerte de mi abuelo. 

Ella se casó con aquel profesor que nos llevó a vivir en aquel municipio y me concentré en la normal Superior y ahí es donde realmente Comienza todo el desenredado y el enredo de la escritura… fue en Anserma, aquel municipio en parte me adopto.

Si en los años que estuve allí, siempre fui una mujer admirada… hasta cierto punto respetada, pero llego el año que cambio todo, en donde me sentí sola e incapaz de buscar ayuda…

Recuerdo en ese momento como un borrón, en el que solo dos personas lograron calmarme, una amiga psicóloga de un conocido de mi mamá y él, que fue a casa a cuidarme el día siguiente.

Había escuchado un comentario en el que supuestamente “mis amigas”, el que mencionaban mi discapacidad como una escusa para no tratarme bien.

Siempre supe, que la gente era oscura y débil de pensamiento, pero estaba tan cansada que explote al llegar a casa… teniendo un episodio de pánico.

Al comentarle todo mi mamá, ella hizo una denuncia y eso es otra historia.

Quizás tenía envidia o no sé. 

 Después del transcurso de la sequía tan agobiante que a veces me pone un genio que no he buscado, voy a hablar de un grupo importante mis amigas.

 Sí, he tenido muchas personas que me han cambiado mi vida, pero son muy pocas con las que he pasado épocas enteras, esto quiere decir años y distancia, todavía siguen ahí, es que duele pensar que durante tanto tiempo estuve sola, bastante sola estando en compañía siempre. Desde muy chica quise tener amigas Sí, tal como Usagi/ Serena. 


Ella fue bastante influyente en eso, de hecho hizo que sus amigas también fueran protagonistas de su propia vida y pueda que suene infantil, pero si no vinimos a ayudar a las personas no debemos existir, mis amigas lo tenemos de cierta forma clara.

Siendo sincera a veces soy demasiado y permito tanto que me hace mal por confiar de más y no me doy cuenta el daño que hago a los demás, con mis acciones y ni hablar del daño que me hago a mí misma por mi comportamiento para no sentirme sola también esto es tan propio a las relaciones sentimentales… Esa fue una de las razones para que aquellas niñas me hicieran tanto.

Vuelvo a decirlo, solamente estoy escribiendo mi esencia de vida que para mucho es recompensa, aunque quisiera que no fuese, pues a veces la melancolía se encuentra sin avisar.

 La gente o las personas que considero importantes aparte de mi familia, ahora tengo personitas que me escuchan y medio me entienden y con eso me siento bien, esas locas cada una con sus personalidades y tan distintas, como si fueran personajes de anime puedo decir con certeza que ellos Se volvieron fundamentales en este camino de la literatura y conocimiento, pues se permitieron conocerme y me permitieron por medio de las letras ser parte de sus vidas de esta forma mi seguridad se afirmó, ahora creo que tengo las mejores personas que pude conocer.

 Cómo se imaginan y durante mucho tiempo estudiantil y mucho bullying no era capaz de mencionar nada, pero la vida y la existencia me hicieron conocer a todas ellas, cada una vuelvo a decirlo, tan diferente como una flor. 

Valeria G, ella que sin saber me dio la seguridad y ganas de seguir escribiendo Pues fue su primera entrevista y sus ganas de conocerme afianzaron mi seguridad y mis ganas de tener lectores algo que de una manera diferente y allí con nuestra pequeña con nuestro primer pequeño acercamiento logré decidirme a publicar en Wattpad que fue mi primera plataforma para enfrentarme a muchas personas que por mi delirio.

Además de apoyarme, escribí y convertí a mi primer amor, en un personaje de una locura tanto para pensar en dejarlo todo irme tras él… Y también me detuvo antes de que dejara de ser yo.

Él fue el iniciador de la idea, quien diría que una persona tan egoísta saliera, esto hizo la creación de Alma profana, esto merece un capítulo completo que va a seguir el siguiente, no voy a dar muchos detalles por qué, pues no tendríamos historia patria. 

Ella fue la primera persona que puso las manos en fuego por mí al escribir esta historia y las que vendrían en entonces.

 Después de algunos años me encontré otra vez con Angélica, que vivía en Risaralda y ya era un adolescente, quien me ve en muchos de sus momentos una hermana mayor, además ahora que vivo en el pueblo podrán imaginar, aunque ya sea una adulta, es una mujer tan capaz.  

 Y con María de los Ángeles, que también fue fundamental en todo esto. Ellas dos mis aliadas y mis primeras personas favoritas en el mundo, María de los Ángeles fue la primera persona en mí incentivarme a escribir erotismo Vestido de Lentejuelas como tal y ella la precursora y madrina de la historia… María de los Ángeles, fue una persona importante al momento de abrir los ojos y me sacudió el alma.  

Como tal después volví a encontrarme con Jessica, ella que en su afán de salvarme si ha dejado a un lado y en mi afán de cuidarla nos hemos vuelto tan unidas que parece raro no vernos juntos en ciertos aspectos, aunque seamos totalmente distintas también, según ella, yo soy el Golden y ella el Gato negro, la he visto llorar y tratarme de ocultar sus cosas, pero parece que siempre termino dándome cuenta, pero comprendo que a veces solamente las personas desean silencio y compañía y no discurso psicológico.

  Jakeline, llego un fin de semana de agosto, de hace más o menos hace 8 años, recuerdo que esa noche me contó sus sueños y proyectos. Le conocí en sus mejores momentos y en sus caídas libres, en donde se rompía de la peor manera… y yo tratando de sujetarla como pude a la que siempre ha empujado y dándole mi apoyo incondicional, ella es una de mis Almas Gemelas, como Jessica porque tiene un brillo en la mirada aunque está, se encuentra rota como todas. 

Con el tiempo y la disposición conocí más personas, conocí las #reco que han sido también parte  fundamental de mi proceso como escritora y a Manuela Zamorano, que también me ha apoyado bastante con su proceso periodístico. Daisy, que con su calma Y apaciguada voz es un muy buen elemento cuando me pongo loca.

 También a la señorita Ángeles, de México... que por cosas de mis gustos personales conectamos de una linda manera. Por supuesto no podría olvidar mi amiga prima, Tata, quien leyó y me ayudo con la Escritora, a las preciosas amigas que me he encontrado en los diferentes, Fandom y a la gente que no le tiene miedo al éxito. 

Y a Valeria Ospina, de Venezuela, que es mi pequeña, mi colega y una de las grandes personas que quise y he querido bastante en estos últimos tiempos. También a Karina de Guatemala, fue una mis primeras seguidoras en Wattpad, quien se atrevió abrirme las puertas de su vida, y yo de alguna manera he tratado de apoyarla con lo que he podido, y mi tocaya Camila de Chile, que me ha demostrado que pudo hacerlo como se me ocurra, pero que jamás debo de rendirme… Y sobre a la persona que me enseño todo lo que una mujer con un grado de locura y amor por los demás, puede hacer Sofy de Argentina. Todas ellas son usuarias de silla, que me he dado la oportunidad de conocer por medio de redes Sociales de esta forma no me he sentido tan sola, dándome la empatía que no tenía en mi adolescencia. 

Carolina que vino acompañada de sus ganas de libertad, sus maletas y nuestros gustos sacados de la odisea de vernos normales. Y con uno de mis pocos amigos hombres. Isaac.

Evidentemente, las amistades a veces van y vuelven como el viento de mi pueblo, en la creencia de ser valientes y fuertes, muchas veces he perdido a mis pedazos de alma y eso duele más que cualquier otra cosa o pendejo que estuviese cortejando a esta señorita. Bueno y con prueba científicamente y la práctica que con el paso del tiempo caes en cuenta y las gracias del alma, pues, son parte de tu historia y tus gustos que evolucionan, no se quedan como están todas mis amigas como tal, les he visto evolucionar, como nadie. 

 Por ejemplo, Iris, que acaba de ser mamá, está aprendiendo y la admiro con el alma, es mi otra mitad y Noé, que ha luchado bastante con sus problemas emocionales y psicológicos, las he visto de cierta forma a distancia y tan cerca como si las estuviera viendo todos los días, son escritoras, además de mis primeras amigas que son mayores que yo. 

Una a una mis amigas son pedazos, de algo de un cuadro enorme, un rompecabezas que para mí es demasiado bonito, a pesar de todo. Bueno y sí tengo amigos hombres, pero son muy poquitos a los que también quiero mucho contando a mis primos aquí es cuando digo yo que la verdadera familia, es la que uno construye. 

Ya que solo somos un montón de ovejas negras o de colores, que se encontraron por ahí y que están atravesando cada quien sus infiernos y hemos hecho lo posible para salvaguardarnos y cuidarnos unas a la otras de cierta forma, y de cierta manera y eso es lo que hace una familia. 





sábado, 4 de mayo de 2024

5 – Las desilusiones que gobiernan -Las Manías

Puedes buscarme en una canción de Michael Jackson o de la Totola Momposina, me encontrarás, como la experiencia de un silencio, y amor al rey sin reino, en el comienzo de la vida misma.


En estos días he estado recordando todo lo que ha pasado por mi vida y reconozco que ya no soy católica, estoy cansada de rezarle a muchas estatuas que ni siquiera escuchan lo que les decimos, y obviamente las estatuas no bajaran de donde están colgadas para hacer milagros.

1 de mayo de 2024, día del trabajo y día de preguntarnos ¿Qué no hemos sanado y que nos falta?, ya que mencione un poco de la parte más caótica de mi vida, debo de contar con coherencia en este momento, para tener una idea más “exacta”, de lo que puede pasar cuando no se habla o cuando la autoridad, se pasa de la raya.

Viví en el país vecino, Venezuela, cuando tenía 14 años, durante casi 7 meses, a esa edad en la que uno está más propenso a convertirse en cualquier cosa.

 Como ya lo he dicho “escribir mi vida no ha sido nada fácil, como lo creía”, ya que recordar lo malo no está tan práctico y no da felicidad. Estuve en Venezuela por decisión propia, en ese momento el país no estaba tan mal y mucha gente de este país se había ido contando a la mayoría de mi familia paterna y familia extendida.

 Solamente que el hombre al que le debo mi vida, no cuido de mí, de la pequeña niña que solamente buscaba compasión de su papá y reconocimiento de él, cosa que ahora mismo hace, aunque el daño está hecho.

La historia mediática fue de esta manera:

Para el año anterior me habían realizado una de las cirugías más dolorosas que tuve o quizás ya entendía que no iba a lograr lo que deseaba que era “caminar sin apoyo”, me hicieron una osteotomía de cadera, tengo 3 tornillos de titanio en las dos caderas y unas cicatrices nada bonitas.

Esa cirugía se desprende por así decirlo el momento más rebelde de mi vida. “Me rebelé”, causando más dolor emocional que físico, no permití que me rehabilitaran, me sentí demasiado juzgada, y por así decirlo me aislaron por “no intentarlo más” por las personas que de verdad amaba, todos trataron de “ayudarme”, pero nadie me pregunto ¿Cómo me sentía?, ¿si me dolía?, o cosas por el estilo.

No quiero sonar como una persona que no agradece lo que hicieron por mí, sé que mi mamá, mis abues y mis tíos querían que funcionara, pero como dicen por ahí. “A los gritos no se gana nada y mucho menos a los golpes”, solo hicieron que me dieran una cosa llamada fobia y que me sintiera de una forma humillada, porque nunca cumplí con lo “políticamente correcto”.

Por otro lado, las decisiones y mi actitud no eran las más adecuadas, tenía catorce años y caos emocional horrible, además de una soledad que les aseguro para nada sana.

Pero la mirada de mi mamá y los comentarios de ellos, prácticamente al frente mío, hicieron que me rompiera.  

Jamás, hicieron tanto daño como en ese entonces, la recuperación no se hizo la situación como tal no era la mejor y las notas del colegio no eran las mejores tanto así que estaba perdiendo hasta la sonrisa, llegaba a la casa y me acostaba a dormir y encima, como no podía salir y demás me hacía en los pantalones… era el acto más rebelde.  

 Esta es la primera vez que lo digo en público, quería matarme, no me sentía nada cómoda y de verdad sentía que mis emociones y sentimientos no eran importantes.

Esto era invalidarme, más de lo que se siente estar en la silla de ruedas.  

Aquello dejo una huella increíblemente imborrable de pertenencia:

Aprendamos como Camila: Según uno de los Teóricos de la Teoría de las constelaciones, todas las personas cumplimos un rol en nuestra familia. Es el lugar que nos corresponde según nuestro nacimiento, debemos de cumplir ciertos “paradigmas”, para satisfacer al clan, pues de acuerdo a esto dependerá nuestro vahaje emocional y cíclico en el primer acercamiento de la familia. 

En mi caso: Soy la primera nieta, la sobrina y la primera de hija. Pero nunca dieron ese lugar, además estaban mis dos primos varones que caminaban, que, si hacían, que tenían vidas propias. 

(Bueno, aunque últimamente soy la más estable de los tres)

Continuando:

 ¿Para qué vivir si las otras personas no entendieron mi situación?, si las personas a las que debía de respeto jamás lo hicieron conmigo. Y para el colmo de la misma, mi papá se había ido para Venezuela “a encontrar un futuro mejor” o como yo digo: “salirse por la tangente”  

Sinceramente, nunca quise, desaparecer tanto como en ese momento fue tanto la situación que ya ni siquiera comía ni dormía, me la pasaba llorando día y noche.

No solamente era la riña constante de mi familia, sino también el bullying del colegio y la insistencia nada sana para que contara que era lo que pasaba.

En ese entonces mi madre estaba charlando con mi profe de estadística de Barranquilla… el hombre me caía bien, pero nunca entendió como era estar con una mujer joven con hijos, en aquel tiempo, mamá era una mujer demasiado joven tenía 26 años más o menos y una hija adolescente, además de un niño de seis años que no se encontraba bien.

No la culpo, no tenía las herramientas, ni buenos referentes en quien guiarse. Pero si quiero dejar claro una cosa.

Mi decisión de no tener familia se desprende de eso, el maltrato, “el rol” y la poca disposición, y el manejo de la poca paciencia de ser mamá joven.  

Como último intento para que “recapacitara”, mamá me llevo al psicólogo.   


 Hay un momento en la historia propia que nos cambia y este hecho se podría decir o categorizar como un hecho canónico, en mi caso el hecho canónico fue ir al psicólogo, recuerdo el psicólogo que me atendió: un adulto muy adulto demasiado adulto con lentes.

No me acuerdo de su nombre, pero puedo decir que a raíz decidí convertirme en psicóloga, y ahora que lo pienso al colega le voy a dar las gracias. 

 Aunque digamos que hay un sentimiento fuerte, pues mi método de atender y de dar apoyo es absolutamente distinto, esto se nota evidentemente.

 El psicólogo le dijo a mi mamá que yo debía de irme a Venezuela, con una sola sesión, ahora que lo pienso, el hombre no era muy empático, no deseaba indagar de más y si no mal recuerdo mamá estaba allí, esto claramente me empujo a decirle que si quería ir a donde mi papá…

 Pero saben lo quería, era que mis papás volvieran   a estar juntos, recuerdan cuando les conté que mis padres se separaron, cuando apenas tenía 11 años, ese mismo año que aprendimos sobre la secuela de la meningitis… esos años dieron pie a que mi ideal de familia, se convirtiera en un castillo de naipes que se derrumbó con la primera borrasca de abril.

Pero logre entender que eso no pasaría y de cierta forma, a pesar de todas las marcas e impotencia que he sentido, porque tengo apego ansioso. Les doy gracias, ya que no quisiera que mi mamá estuviera en un ataúd y mi papá en la cárcel.

No sé si les conté qué mi mamá fue golpeada por mi papá durante muchos años y en un punto de la situación yo bloqueé esos recuerdos, pues un niño pequeño trata de sobrevivir con los pocos recursos que tiene.

Mamá tenía 13 años, papá 22, y ¿en qué lugar del mundo se ve esto como aceptable?, en mi realidad actual, si uno de mis hermanos se mete con una niña lo denuncio, y no me importa que la niña este acuerdo o que los papás no le vean nada de malo, está mal desde todos los puntos de vista… en este punto de mi vida no estoy como para aceptar esto, ni que una adulta, muy adulta se meta con ellos, aunque teniendo en cuenta que mis hermanos ya son mayores de edad.

Volviendo con la historia.

No sé por qué mi abuelo Argemiro permitió esto, así verdad, él era un “casque suelto” y punto.

Muchas veces golpeaba y maltrataba a mi mamá delante de mí, muchas veces se metían en el baño y yo escuchaba gritos y gemidos, algunas otras, mamá salía con morados en los brazos y papá mordido. Y llego un momento en el que papá dormía en mi habitación y yo además de mi hermano dormíamos con ella, algunas también, mamá se colocaba fajas y cosas `para que él no le hiciera nada, y así pasaron muchos años, en los que pensé que “todo estaba bien”, pero no, nada estaba bien.   

 Mi cerebro al llegar a la preadolescencia bloqueo todo, pues como lo acabo de contar, no estaba muy bien, mi estado de ánimo al descubrir y “tener que aceptar”, por qué no había de otra, hicieron que de olvidar muchas de las cosas que pasaba en casa, cuando ellos vivían juntos.

Nunca lo entendí hasta ya después de viajar lo empecé a comprender.  

La mayoría de veces las personas que hacemos cualquier arte, tenemos etapas, etapas que definen nuestro desarrollo y la que les contaré en el resto del relato, se podría llamar “la caída y el 24 de diciembre.”

Para poder suplir la poca disposición de mi gente para entenderme como tal decidieron consentirme, como lo he dicho siempre, he sido una mujer demasiado mimada, aunque creo que no fue tanto, solamente querían para algunos verse “como los buenos del paseo”, pues de hecho mi papá estaba buscando que yo me fuera con él porque así se dividiría las responsabilidades… y él tenía ese don hacer que las cosas pasen.


La ley que en ese entonces había, decía que, si los padres compartían la patria potestad de los hijos, las obligaciones se dividían por partes iguales. Mi hermano era menor edad, y yo deseaba irme, además viajaría a otro país, aunque en bus.  La idea y como lo veo yo, aunque nunca me lo dijo era así, yo me fui convencida, de que mi papá me iba a llevar a los mejores médicos y a un buen colegio, que me iba a cuidar y me iba a proteger de todo.

Pero eso no paso.

Para a la semana ver lo que realmente había pasado de lo que realmente pudo hacer que mi química de mi cerebro se transformará otra vez y cayera un poco más en depresión. Les voy a resumir un poco, antes de ir al grano.

Papá llevaba varios años con la mamá de mi hermano menor, el bebé que en ese tiempo tenía más o menos 3 años, era demasiado enfermizo, lloraba mucho. Y una noche de mediados de ese mes de julio. Le dio el arrebato a mi papá de pegarle al niño, la mamá de mi hermano se levantó a impedir que mi le diera más duro. Y a quien resultaron dándole fue a ella.

Obviamente, los gritos, las lágrimas y demás me golpearon a mí en mi cerebro de esa forma, volvieron demasiadas situaciones que ya había pasado con mi mamá, no obstante, la gran diferencia es que la mamá de mi hermano era mayor de edad, y sabe defensa personal, además que vivíamos con un tío y con mi abuelita, además de tía que me había llevado estaba a punto de devolverse conmigo.

Pero yo deseaba quedarme, pues la verdad pensaba que al estar ahí mi papá iba a cambiar, pero no. La situación en general se puso más tensa, pues mío tío defendió mi madrastra, él sabía perfectamente, lo que yo ya había pasado con mis papás cuando vivían juntos y mi abuelita también.

Entonces mi amado padre decidió dejarme al cuidado de mi abuelita y prácticamente toda la responsabilidad a mi tío permanecía encerrada, día y noche no estudié, además de perder sexto. 

Solamente me salvó literalmente un cuaderno que mi papá me había comprado para el inicio de clases.

Y los meses pasaron y yo, me trasformé en una niña muy callada, me volví más silenciosa y había perdido un poco el amor que le tenía a mi papá de cierta manera me amañaba donde mi tía con mis primos éramos muchachos, en el barrio en donde llegaron ellos era bueno, no era el mejor, pero podíamos salir, pataleábamos y hacíamos muchas cosas, porque, aunque las comodidades no sobraban estábamos bien, pero tampoco era un lugar para mí por lo siguiente.


El 24 de diciembre de ese año, abusaron de mí. Y se preguntan en ¿dónde estaba mi papá?, no me acuerdo, pues yo me había ido a dormir, era la madrugada del 25. 

Me encontraba en el cuarto de mis primos, cuando alguien sé a costo a mi lado y comenzó a tocarme la cintura y eso me despertó. Yo traté correrme cuando él la sujetó de una manera tan fuerte, qué bueno fue un tipo de amenaza.  Corrió mis pantalones y "jugo con mis partes", por suerte para mí, enero volvería a casa. Nadie supo lo que paso en ese momento, hasta que paso lo del cuaderno cuando volví de mi infierno personal.

Y les pude contar a mis abuelos.

Nunca vi a mi abuelo tan enojado con mi papá, hasta esa noche.

Nunca, me sentí tan segura como en ese momento. Y otro cambio en mi química se dio, comencé a odiar a mi papá, pues entendía que él hizo todo aquello para absolverse de la responsabilidad.  

Pero eso hizo otra marca, una marca que llevo con mucho orgullo, que es ser feminista, no tanto como ahora, pero sí empecé a entender cada cosa.

 

martes, 23 de abril de 2024

4 -El eterno caminar de ser escritora- Las Manías

 ¡Feliz Día del Libro y el idioma!

 

“El sexo y el arte, se hacen con pasión y dedicación, si no, no se hacen y punto…” palabra de una mujer que ha hecho esto parte de su vida.

Hoy, 19 de abril del 2024, a las 7:55 de la noche, debo de escribir esto, antes de hablar de amor y de ellos, debo de englobar la importancia de la literatura en mí y contarles el maravilloso inicio de esta guachafita. De lo que ya van casi 4 libros, además de muchas palabras en verso.

Ya que vimos que no es lo mismo escribir a los 15 que escribir los 31. 

Esto lo he descubierto últimamente con el paso de los años y la recopilación de las letras, palabras y de las ideas, de los corazones rotos y del insufrible autosabotaje que me hago.  

Me he dado cuenta de que no pienso igual y que gracias, Al Dios de mi madre no lo pienso, pero siento, cierta sinergia con ella.

Con aquella adolescente que quería casarse antes de los 30.

La entiendo. Aunque a veces sencillamente quisiera acabar con ella, a veces la siento tan acoplada a mí que me preocupa.

Cómo lo dije en el capítulo anterior llevó la mayor parte de mi vida escribiendo y que fue la causa primordial para decidirme darme a conocer ahorita más abajo lo veremos

 Decirle que por ahí no iba la cosa y que el ser por quien creíamos sentir todo, no era el hombre porque caeríamos en una depresión constante, pero que esas historias me darían la paz para escribir estas líneas. 




No es difícil justificar el drama, pues como siempre lo he dicho vivir encerrado en tu cuerpo, por decisión propia no es fácil, pero tampoco es la mejor opción y estoy aquí tratando, de aceptar.  Todo lo que me ha pasado escribiendo esto por si alguien lo quiere leer y convertirlo en una historia de ficción, pensándolo bien, ya tenemos a “la escritora” que no soy yo, pero que sí soy yo es un enredo bien contado. 

Alana Marco ha sido mi alter ego, en los últimos años y recuerdo que fue creada en una borrachera tomándome una botella de aguardiente que la comencé a escribir, y aquí vamos a hablar un poco de una de las razones por las cuales me decidí a escribir “La Escritora.”

Pero vamos, por orden de creación, ya que Alana fue creada en 29 de diciembre de hace 8 años.

Comenzaremos con la verdadera Diosa, Sophia de Nazaret. Esta señorita se hacía presente en mi cabeza, ella surgió como si fuera una Princesa Guerrera en la bebé que tenía Yesos y como lo dije en el capítulo anterior. Mi abuelo fue de cierta forma el “cocreador de la idea”.

La chica es la unión de varias cosas, entre ellas Sailor Moon y la Xena la princesa Guerrera, una señorita que era una princesa, que amaba a sus amigas, y que le importaba cero lo que su papá dijera, aunque fuese dios…, pero que también tendría sus batallas para alcanzar su propia libertad.

Y, de hecho, todas mis protagonistas buscan lo mismo, pero cada una a su forma y contexto. Mucho antes que mi abuelito se fuera de mi lado a mis 17 años, cuando la verdad y la inocencia, se unieron para hacer de una niña de 9 años entre sus juegos de infancia, la chica creará, a partir de eso, una historia, su primera historia. 

Y entre más escribo, me doy cuenta de que la deconstrucción cada vez duele menos. Que la religión es una elección y que Sophia de Nazaret, es más que un personaje, es mi creencia y lo que, como me concibo en el mundo, una mujer creadora.

23 de abril del 2024, 10:14 de la mañana, yo sigo pensando en Sophia y en su interpretación, si ella fue mi primera novela, hija, mi primer gran amor literario. Pero hubo algo un punto de quiebre, cuando recién hice mi primera lectura pública o mejor dicho cuando alguien lo hace por ti. Tenía recién cumplidos 15 años y trataba de luchar para que me fuera bien matemáticas y en castellano, mi letra no es bonita y no soy buena con los números, además recién había vuelto de Venezuela y estaba repitiendo sexto de bachiller o primer año de secundaria, había abandonado a mi grupo de amigas y lo que estaba de moda era “Somos Tú y yo y RBD”.

Obviamente, existe el primer amor en esa época, el chico era uno de los buenos amigos de mi primo Juan, el mencionado en cuestión era alguien muy lindo conmigo y sé que había una atracción mutua y más cuando eres adolescente y en mi caso no tenía mucho contacto con otros, además no había muchas redes sociales como tal, antes de irme para el país vecino, como acto de rebeldía. Mi primo, el chico en cuestión, además mis amigas de ese entonces, me hicieron una clase de despedida, bastante “fálica y sexual”.

Volviendo con lo importante se me ocurrió, Sofía era una tarde lluviosa de sábado de agosto, en la cual caía granizo y otras cosas más, en Risaralda Caldas, en donde mi vida ha pasado como el agua y donde el café de mi abuela es básicamente mi vida entera, recuerdo en mi cabeza que en ese momento, mi abuelo no se había ido de mi lado y que ya me acontecía que en ese momento lo que era ser escritora, pues la primera estructuración de “Sofía el principio del fin”, después de regresar de Venezuela, me encontré que el chico del que estaba enamorada se había convertido en el novio de mi mejor amiga, eso me hizo entender qué no iba a ser fácil eso del amor para mí, que a pesar de qué J.M., pues el primer chico del que me enamoré no iba a ser el único y menos mal… Aquí va un poco de la historia:

Este chico, me encantaba, era serio y también me hacía reír. Me encantaba estar con él, eso, afecto mucho más mi química, pues pensaba que me había mirado más allá de la silla de ruedas, pero fue tan así, eso lo descubrí, cuando volví de Venezuela. Y ¡oh sorpresa!, mi diario, el que había escrito con tanto esmero durante 7 meses, en donde había escrito todo lo que sentía por él y en donde escribí los momentos más oscuros, bueno, sin saber que vendría muchísimos peores, iba a ser leído por las chicas que supuestamente eran mis “amigas.”

Según lo que yo tengo entendido era que, en séptimo, en donde estudiaban esas niñas y el muchacho, debían de llevar una lectura para compartir en el salón. ¡Ah! Y se me olvidaba, en el mismo salón también estaba otro loco, a ese lo vamos a mencionar más tardecito.   

Recuerdo perfectamente a las chicas que tomaron el libro o el cuaderno sin pasta, pues opte por escribir para salir de la depresión y de las cosas que se me hacían ilusión, pero de algo estaba segura de que sería escritora costara lo que costara y fue por ello que les preste mi cuaderno a ellas, porque supuse que lo iban a leer para ellas, porque siempre he tenido la teoría de que uno debe compartir; sus pensamientos, sus ideas y sin miedo a nada se los di, pero no sabía que la profe que me iba a incentivar mi literatura en medio de un caos emocional y hormonal.


Mi gran error fue confiar en que lo interpretaría bien, en el que él iba a tener la suficiente madurez y que no me iba a doler, él apenas era un adolescente también. Quizás fue emocionalidad que a veces me hace meter la pata, y pensé que él quería estar conmigo, pero no fue así, pues lo había metido en problemas con la que en ese entonces era mi mejor amiga, que sabía lo que sentía por él, llevaba algún tiempo estando juntos, y yo no lo sabía.

 Ellas lo leyeron delante de la profesora de castellano y él no volvió hablarme después de los años, tuvieron que pasar muchísimos años y yo tuve que estar comprometida, tuve que haberme ido a vivir a otra ciudad y tuve que aceptar, que él fue la cuestión de dónde surgió Sofía el principio al fin. Bueno, él y otro.

3:13 p.m. y fue esa profesora quien me dio el empuje para continuar con esto y amarlo como se ama a la buena locura:

“Usted tiene madera para ser escritora”, eso me dio las alas para ser lo que soy ahora, una escritora, que aunque con miles de cosas, ama hacerlo.

Cuando eres escritor y aprendes que todos los días la inspiración es diferente, y aún más cuando observas todo lo que evolucionaste o solo miras las cosas que alguna vez usaste para traerte hasta aquí, para darle final a una historia o tratar de buscar maneras de hacerte presente. Es allí dónde te ves viviendo y sintiendo, más de lo que alguna vez esperaste.

  Aceptarás y serás libre, Amarás la locura, adquirida y a mí en la vida el único que me ha amado es la literatura que sé escribir en la piel y en alma con fuego, dejándome hablar con un gran soborno a la promiscuidad que no tengo, pues como se debe de suponer, mis protagonistas no son muy santas, ni santos, todos tienen un lado oscuro y remilgado, que a veces raya de una manera taciturna a lo sano.

La discapacidad no te hace lo que eres, lo que te hace ser es la capacidad de ser un soñador, sin fuerza o con fuerza. La voluntad y la disciplina hacen que todo de alguna manera valga la pena. Y en sí: ser escritor es la capacidad de entender las letras y entender la vida por medio de ellas. La vida.

 Ser lector, es tener la necesidad de leer, encontrar quien empatice por medio de lo que se escribe.  No es fácil escribir para un público donde la mayoría de los casos Lee misoginia y nada de tramas, mi manera de llevar una buena trama es hacerlo con toda la determinación de que los lectores se sentirán al descubrir todo, por ende las tramas complicadas en mi situación.  Es muy complicado escribir una novela tranquila, a mí me gusta escribir sobre dramas, a mí me gusta tener ese reflejo de mi vida, cada uno de los personajes, por eso qué lastimosamente no tengo tan buenos números en las publicaciones que tengo y Por ende estoy escribiendo esto, ya que es importante.

Ya perdoné, porque entendí que éramos un par de niños, por otro lado, jamás pude recuperar ese diario, no sé en donde puede estar, lo único de lo que puedo estar segura, es que amo ese inicio, por el hecho de que pude después desenvolverme en rol que llevo despeñando todo este tiempo, ahora bien J.M. Somos conocidos, personas que se quedaron con el recuerdo de la otra y eso está bien. 

viernes, 19 de abril de 2024

3 -La regla de ser escritora, el comienzo -Las Manías

 Recuerden, que a veces los textos no son realizados en orden de tiempo, solamente que se van dando coherencia de acuerdo a lo deseado trasmitir.

/////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

“Y es que no es fácil de aprender algo de lo que se debió hacer desde siempre… Escribir es más que vivir, es respirar, es existir.”

Son las 11: 27 de la mañana, del mes de noviembre del año 2023, me encuentro sentada en la silla eléctrica, este es el momento en el que me siento más libre, escribiendo, configurando un poco la vida misma. 

29 de enero del 2024, mi realidad al ser escritora, me pide respirar y ser, tomar la valentía que a veces se va por el tubo, poco a poco, llevo siendo esto gran parte de mi vida.  En este texto medio, amargo, pero muy real, el cual trata de empatizar todo lo que soy, aun sabiendo que a veces las letras son mi único camino, voy a tratar de contar algo de este proceso, pero de una forma interna, de lo que me ha tocado hacer para salvarme el pellejo y la realidad.

 Si, a veces, nos cansamos en la mayoría de situaciones, pero, aun así, no queremos rendirnos, pues somos incapaces de dejar lo que una vez fuimos y apreciamos como tal, aunque a veces cortarse y dejar huella es mortal y desagradecido, en mi caso todo lo que un día quise lo he logrado… pero de cierta forma siempre va a faltar algo de hecho escribir esto, justo después de cumplir 31 años lo demuestra.

Han pasado meses y los meses se volvieron años, y los años se resumen en expectativas, las cuales casi siempre van en búsqueda de la verdad, pero detrás de aquellas expectativas se encuentran los sueños de una niña que debió enfrentar muchas cosas que no necesitaba, recuerdan que les conté, sobre la soledad, el abandono y el enfrentamiento de una sociedad, el choque y la decisión que abrió otras cosas.  Por ello, se me suma en la garganta un nudo, al darme cuenta de todo, el camino que he recorrido y que me falta más, mucho más para llegar donde quiero estar… pero respiro de vez en cuando, sonrió con los ojos hechos agua y me digo. 

“Soy muy fuerte, valiente y capaz”, pero siendo también realistas, eso cansa, cansa ser fuerte y valiente y capaz… Cansa deber a la sociedad.

La literatura me ha dado alegrías, tristezas, diaconías y amor mucho, amor, aunque de cierta forma nunca me he parado, nunca me he detenido a pensar lo que soy, siempre lo he dimensionado, como una mujer, una mujer de los 90, aquella que escribe, porque tiene que escribir, porque es parte de su Revolución y porque realmente si no lo hace morirá en el camino, porque siente que cada palabra es una gota de sangre, cada palabra una laguna de fantasía. Y definitivamente cada historia que he escrito con el corazón es una parte de ella.

Pero lastimosamente y siendo más realistas que nunca, la literatura como tal da un síndrome que, muy difícilmente, logramos conseguir paz. Es una lucha incansable, es la muerte de un momento.  

Este se llama: “Síndrome de impostor” 

Es la triste sensación de no sentirse mecedor de cosas, bonitas o éxito, es el sentimiento que se provoca por la inseguridad que hay cuando, cuando vemos a los otros ir más adelante que uno… aunque sepamos que son caminos distintos y demás.

Y aquí es donde comienza, el menosprecio por nuestro trabajo, las ganas de huir siempre, pero también la claridad de algunas cosas, como, por ejemplo: La capacidad emocional de superar esta racha y tratar de sentirse cómodo con la piel que nos tocó, en mi caso con el peso de las decisiones, además de ser una mujer con distonía que no va a lamentar. No en estos momentos.  


De cierta forma, es un llamado de atención a los que realmente me han leído y que me conocen, también como parte de mi vida y mi familia, lo que yo considero mi familia. Usando la voz junto a las palabras, el consejo, los viejos anhelos y a veces retumban en las fotos de esa niña.

Yo era de esas niñas, de las cuales jugaba porque tenía las mejores partes del mundo, desde su cama o un mueble, y creía que esa era la normalidad, jugaba hacer princesa no podía gatear en el suelo que estaba hecho de tierra, pienso que es desde ahí comenzó la pasión por crear mundos en los que pudiese ser “libre”, y querer ser líder en un mundo en el que si no eres perfecto o no cuentas con miles en las cuentas no eres nadie. ¿Pero adivinen qué?… ESA NIÑA está demasiado orgullosa, pues sabe que el proceso, aunque largo, lo estamos haciendo lo mejor que hemos podido.

La constante es eterna, es una montaña rusa, y otras veces vuelve uno a reconocerse como una persona capaz, con capas y sin capas, con silla o sin silla, pero aquí estamos todos con muchos sueños y con muchas ganas de volar, no soy la única que sueña de esto. Tampoco soy la única que sueña con el eterno camino de escritor y después de todo y después de la nada y después de la conciencia, en la que me hallo sentada en mi cama escribiendo unas horas nada sanas… Siento que soy noctámbula, me gusta expresarme de noche. 

Es una reflexión constante y un gran anhelo, en que todos podemos ir de la mano, intentándolo, a pesar de nuestros problemas… Creo que las cosas que uno hace con amor se reflejan en todo.

***

Es que no puedo mentir cuando digo que la regla personal para ser escritor es la imaginación y la pasión, yo comencé recién a los 9 años hace ya casi 21 años con esto, sin ni siquiera proponérmelo, siempre he dicho que la fuente de mi propia imaginación más grande ha sido mi necesidad de sentirme libre de sentirme que era capaz de ser lo que sea y de conquistar el mundo, gracias a eso y a mí, mala condición física, pude crear un universo, mi primer universo el de “Sofía el principio del fin” que años más tarde sería mi primer libro y sería la pregunta indiscreta para cuestionarme toda la religión judeocristiana, católica. 

Que aún todavía llevo cuestionándome porque no solamente fue la pregunta sino como fue el desarrollo de las personas y cómo se lo tomaron cuando le hice esa pregunta a ciertas personas importantes de mi vida, por ejemplo, como siempre he dicho, mi abuelo fue el precursor de esta vaina.

¿Por qué Dios no es mujer?

 De allí, surgió todo, siempre he pensado que fue mi propio big bang, esto es tan legal como decir que mi condición me ha hecho dudar de todo.

El hombre fue el que dio la idea y el que seguiría dando la idea. A mi abuelito se le ocurre decirme que yo era a Dios.

Y de esta forma transformarle la química a una niña con discapacidad en la niña diosa de esa época, ahora no me da pena decirlo, pero cuando era adolescente recordaba, me daba vergüenza.

 Aunque siendo sincera, jamás me dio pena, no tanta. Cómo caer en sus mentiras, capítulo siguiente.

Ahora lo entiendo más, de una manera consciente y de una manera más creíble a lo que es, porque si vamos a hablar de que de los seres humanos debemos de creer en alguna cosa, porque no creer en nosotros mismos primero y ya después vendrá lo que venga a devenir. Era una forma de decir:

“Usted puede ser lo que quiera ser, hasta dios si quiere”


Y me lo tomé muy en serio, tan en serio que decidí salirme de todo contexto religioso.

La verdad me acuerdo perfectamente que ese día mi mamá regaño a mi abuelito por qué sin saberlo él le dio las alas suficientes a su nieta para empezar a investigar y crear un mundo o la reencarnación De Jesús en Sofía y de pronto me maten qué es lo más seguro por eso esta historia o más bien este personaje en cuestión le tengo un tremendo cariño porque además de ser la primera historia que cree es básicamente el comienzo de todo.

Cuento: Frenesí