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martes, 31 de diciembre de 2024

prologo, Las manias

En estas últimas palabras reafirmo lo fuerte y lo libre que soy. 

Si llegaste hasta el capítulo doce, es porque realmente te gusta el chisme o solo necesitabas encontrar un motivo para seguir. No sé mi mamá dice que a veces con solamente conocer puedes hacer cosas por los otros.

Te digo que no es fácil tomar decisiones en las cuales tienes una presión, una presión que estimula a decir la verdad.  Si terminaste las manías conmigo a la medida que estuve escribiendo el texto y colocándolo en mi blog, te lo agradezco infinitamente por seguir aquí si me conocías ya de otras novelas y por la poesía también. 

Sí lo hacías cuando veía mis ojos en cada foto y cada video que subo. Constantemente te lo agradezco, pero más allá de un agradecimiento, es una venía a conocerse a uno mismo.

 Esto también más que una carta que un final. Les cuento algo: cuando estaba escribiendo esta cosa llamada biografía, me tomó muchos años interactuar con el personaje que estaba escrito en los borradores que tenía. Fue introducirse a los miedos y a la verdad de que las palabras nos llevan.  

 Aunque fuese la misma persona, es difícil mirarse y analizar las heridas, las cortadas, lo salado y los “no” nos han dado aquella, es la constante de una vida batallada y aún sigue batallando, comprendiendo igual que no es culpa mía ni de la sociedad, al fin y al cabo…  Yo estoy aquí ya respirando y respiro porque tengo que respirar y entendiendo también que quizás mi síndrome premenstrual está hablando por mí, por cosas de la vida es así.

Escribiré este prólogo de una forma que no dé más delirios y más fuertes pisones en la conciencia colectiva; es lo que me hace ser escritora. Soy una escritora que ha llevado su vida a un extremo que no se cansa y no se cansa.

No porque no pueda descansar, sino que ya no sabe cómo descansar. Son las 10:47 de la noche del 30 de diciembre de 2024. Esta carta la escribo escuchando música internamente, recordando con amor y con decisión a la gente que está, a la gente que todavía me espera afuera y a la gente que por una u otra razón no quiso quedarse.

Y si en algún momento lees esto, amor mío, te diré gracias porque fuiste tú, como siempre, impulsando que yo fuera la rebelde de la inmaculada concepción de la rebeldía pura, porque mi razón de ser es esta: ser indomable, porque ya estoy viendo la vida como una obra loca que, por otra cosa, aunque me veas pasar por la calle, sé que me ves como yo lo hago.

Mientras que escribía esto pensé y reflexioné que quizás el amor no era para mí como tal. ¿Pero qué es el amor? Es la constancia de seguir sin evitar nada, es la seguridad y la decisión que se muestra en cada uno de nosotros.

En el de ser una mujer normal, aunque realmente normal no tenga absolutamente nada; de hecho, esa es mi pelea constante conmigo misma: tratar de volverme lo más normal posible y no caer en cuenta de que, aunque quisiera, nunca sería así.

No quiero decir que buscar la normalidad del ser sea en vano.

Al contrario, creo que cada una de nosotras va encontrándose en cada instante, cada segundo ese algo que se nos vuelve parte de nosotras.

Por ende, el amor como tal es lo que nos mueve. Como lo leíamos en los capítulos anteriores, antes del prólogo y la sinopsis, puedo decir que el amor, la libertad y la pasión son el centro de mi vida; sin ninguna de estas tres no sería la escritora que ustedes conocen, no sería lo que soy, cerca de mí, vivir apasionada de la vida, vivir cada instante del amor más profundo. Y aunque a veces duela, a veces uno quiera desistir de la misma existencia, es lo que somos, es lo que estamos hechos en este mundo loco. 

 Por eso cada vez que muchas personas me preguntan, “¿qué estoy haciendo?”, respondo: Estoy conquistando el mundo y ni siquiera lo esté conquistando; solamente hago referencia contestando lo mismo analizando y proyectando cosas que realmente son las que son para mí, porque mi realidad.

Conquistarse a sí misma.

Es ser totalmente distinta a las personas que caminan o a las personas que no ven o a las personas que no hablan o a las personas que se mueven de otra forma. Todas son realidades válidas, pero la mía es mi validación; es lo más importante y para eso he trabajado muchos años para darme mi validación propia y aceptarme, en un mundo en el que siempre nos dicen que tienes que seguir aquel, que tienes que ser como este…

Y por eso digo: no me pongan como referente porque mi vida es totalmente distinta a las vidas de los demás.

Les digo que quiero convertir esto en un libro, entonces posiblemente lo haga y tú vas a decir:pero esta mujer está muy loca… . Y de eso se trata la misma vida y la locura en fucsia, la locura en las ruedas en la psicología, porque como lo podemos juntar también en psicología me piden eso y eso es lo más bonito de todo: ser capaz de volar e interactuar con uno mismo y esperar que de alguna otra forma esta nota llegue a lo más profundo de las otras notas de las vidas propias.

¡Gracias por leer!

lunes, 8 de julio de 2024

9- Del amor y la capacidad de destruir -Las Manías

Para mencionarlo, debo de tomar conciencia y analizar que, definitivamente, cómo diría Ricardo Arjona: “El amor es la guerra perdida entre el sexo y la risa, es la llave con que abres el agua en los ojos”.

Si vamos a hablar del primer amor de la infancia de una niña, obviamente debemos de hablar del primer acercamiento con el otro género y en este caso son los padres o los papás. ¿Cómo hablar de mi papá y su poco interés en el bienestar de esta princesa maniática? Que por cosas de la vida decidió no perseguirlo más, haciendo un autorretrato de nuestra relación en mis chicas, Alana, y su poco vínculo con su padre. Rubí no tuvo un buen papá. Sophia, siempre se debatió entre Emmanuel y Raphael, y Alma tuvo una figura ausente, aunque viviera en la misma casa. (No voy a dar más datos de las historias.)


Después de que mis papás se separaron y que mi papá se desentendiera del todo, hasta hace poco. 

Mi abuelito tomó el rol sin querer y se convirtió en la figura paterna de mi hermano de dos años y mi yo de 11 años. Mi abue quería que su única nieta, hasta ese en entonces, tuviera voz y voto. Sé también que sufrió mucho conmigo, lo conocí tanto que él sabía que me iba a hacer mucha falta, pues yo era la verdad de sus ojos azules junto a mi hermano. 

Sí, Pedrito sufrió mucho más que yo, de eso soy consciente, pero… mi abuelito me hizo jurarle que me iba a convertir en lo que soy ahora y lo que falta.

Una doctora y una escritora reconocida… vamos por buen camino, aunque ha sido lento, sé que vamos por buen camino. 

 Lastimosamente, a mi abuelito se le olvidó advertirme mucho más de los hombres y lo malo, codiciosos que pueden llegar a hacer, solamente te quieren comer y meter su carne dentro de las piernas, humillar y lastimar. 

 Pero lo que, si mi abue me enseño, fue que al  burro no lo capan dos veces, y por querer aprender a no cometer los mismos errores de una adolescente, además de  darme mi lugar, me he vuelto a quedar sola.

Desde allí, hago esta retrospección de una vida, al amor y al arte que me tienen cuando lo necesito. 

Entonces por ende descubrí que mi gran verdadero amor es la literatura, ya que ella no me hace daño, ni tampoco me hace tanto mal, también comprende mi esencia, aunque el sistema me frene de mil formas... llevo casada con las letras durante casi toda vida.

 Pero como una mujer de los noventa, con algunas ideas del romance, y el gusto por el amor, me hice a la idea del amor desde muy pequeña, tanto que se ve desde hace 25 años. 

 Y siendo muy sincera conmigo misma, el amor es lo que me mantiene en pie, a pesar de lo maldita que ha sido esa emoción, es parte de lo que me mantiene aquí. El soñar  amando a alguien que desee verme más allá y si sé que algunas personas estarán de acuerdo conmigo, que muchas veces y casi siempre es mejor la soledad, que estar en una relación por hábito.   

¿Cómo algo químico cerebral, puede dañar toda una personalidad?, y si ya hablamos muy medidamente de los primeros que inspiraron a esta escritora, pero ahora debo de hablar de aquel hombre que he amado tanto, hasta para pensar dejar la literatura.



No puedo negar que he amado más a mis “husbandos” que a la gente real, personajes ficticios escritos por otra gente. Vuelvo a decirlo, San Lang y Xichen, son los más nuevos. Pues aquí se lee de todo un poco, entonces no me culpen que ame a gente que sí resuelve.   Y obviamente, nunca podré dejar a un lado a mis chicos, que me han acompañado durante tanto, ya que empecé realmente desde muy chica a soñar con el amor verdadero, en la guardería, viendo a los primeros animes con Darién y Goku… además de unos otros tantos. Ellos fueron quienes marcaron la historia de muchas generaciones y mi corazón, porque ellos fueron valientes y lucharon por o junto a ellas.  Aunque todavía en pleno siglo XXI, se sigue malentendiendo todo lo que refieres a respecto con Goku y Milk, eso es un punto aparte.

Estamos hablando desde la perspectiva de una señorita que se la pasó toda vida viendo anime, pero que también a leídos libros románticos y cómics de superhéroes, además de que ama sin mesura a Spider-Man.

 La idea del amor romántico como algo brillante, como algo que valía la pena, claro está que después de los 10, la cosa cambio e indiscutiblemente cada persona que ha llegado a mi vida se ha convertido en parte del museo. 

Si mi corazón es como un museo de obras rotas y de cuadros a la mitad.  

Para comenzar diciendo es que estar enamorado es como tener una droga en las venas y calza a cada quien de una forma distinta. 

Sin embargo, de lo único que estoy segura es que, si alguien está enamorado de mí, puede que no me dé cuenta o no quiera ver, pues me la pasaré con miedo, creyendo que no es para mí, porque cada vez que creí que era para mí, la cosa nunca salió bien.

 Hoy es 8 de julio de 2024, 11:00 a. m., y sigo en la pensadera de esa situación que es tan improbable. Aunque antes de que él llegase a mi vida, no estaba bien. Pero en definitiva jamás me había entregado tanto, ese trauma es lo que define este capítulo, pues hablar de él, del hombre, del que le iba a dar mi vida sin analizarlo mil veces, es dejar y concentrarse en las cosas que duelen, en la inestabilidad de un amor, del canto de la luna y el lobo negro. Un amor que a veces duele más de lo que cosecha.

Sí que lo ame.

¡Vamos a contar las cosas!

Después de lo que pasó con “paso” y con JM pasaron muchos años y como lo dije en el anterior capítulo, ya vivíamos en Anserma Caldas donde me acoplé muy bien a su gente me acoplé muy bien la situación de lo que era como tal, realmente en ese tiempo me encontré con la persona a la que iba a adorar amar y entregar el cuerpo el alma y el espíritu sin pensarlo, sin meditarlo y hacerlo porque así pensé yo que iba a estar bien.

 Por eso digo: “El amor tiene etapas, el amor tiene edades y el amor no se toma igual a como cuando   tenías 15, 20 o 31, ni a los 40, ni a los 60.”

 El amor en realidad es la verdad de los sueños de papel, los versos en la mención de las imágenes de la memoria. Y yo aquí estoy hablando del amor como poesía, qué lindo verso, ¿verdad? 

 Es donde viene realmente un verdadero tema puntiagudo y creo que cierto estoy editando lo que encontré en mi cuaderno de notas para las manías hace 8 años, se los aseguro que leer esto con el corazón partido es otro tema y más si vamos a hablar del mismo personaje, en diferentes tiempos y vacíos existenciales:

Y volver a leer esto es proceso de soltar, es complejo de lo que se imaginan.

 Querer y no poder querer con los ojos cerrados con conciencia de tener paciencia o amar con desesperación con un beso, el soneto de los inciertos.

Recuerdan que les conté que JM y “paso” eran en principio el ángel y el demonio de Sofía, el principio del fin, pues los personajes que van a parecer en este capítulo, son los principales de esta tortura.  

Se convirtieron principalmente en Montero y Borges y al mismo tiempo Borges es el mismo personaje que es protagonista de “Alma Profana”. ¿Por qué la misma persona ocupa dos libros?

 
Pues primero que es que “Alma Profana” fue un regalo para él, convirtiéndome a mí en monja y al susodicho en periodista, entendiendo todo el reclamo que había cuando de la iglesia hablábamos. Paréntesis: en lo personal, a mí siempre me han gustado los hombres muy inteligentes, y eso se nota en casi todo mi repertorio, además de que sí tienen que ver con el arte mucho mejor.
  Y en la trilogía de “La Escritora” era básicamente la catarsis. Borges y Alana, se desvivían por estar juntos, pero, como en la vida real, no la han tenido fácil. En la escritora me valgo del recuerdo, además de cómo terminé viéndolo después de tanto amor y tantas lágrimas, tanto deseo, porque la verdad había muchas cosas que yo siempre había soñado vivir con él, pero no se pudo, no se podrá y ya no soy la misma de antes.

Cuando un escritor se enamora, no se enamora con la cabeza, se enamora con el corazón y  este va conectado a sus manos, a su arte, entonces para hacerle honor a ese amor, a esa sensación y pasión junto al desenfreno.

Por así decirlo, él que no voy a decir su nombre ni cómo se encuentra en redes, porque sé perfectamente que la gente es maluca, muy maluca… Lo amé como creo que no he amado a nadie más, aunque lo he intentado.

 No es lo mismo, porque ya somos adultos y cuando los proyectos de vida se interponen entre lo que amamos, es difícil, llegar a un consenso.

Y si lo entendí, tenías mucha razón.

Les voy a contar, yo conocí a mi llama gemela a los 19 años después evidentemente de todo lo que pase, después de la muerte de mi abuelo, después del cuaderno y de viajar a Venezuela, después de también publicar algunos versos en el colegio la Normal Superior Rebeca Sierra Cardona después de muchas cosas después de haber conocido a otros dos personajes que les guardo cariño y respeto y por eso no los vamos a mencionar tanto evidentemente… estaba en 10º y mi vida giraba en mis sueños de poder estudiar una carrera y convertirme en alguien que pudiera hacer algo más, de lo que se estipula para una persona como yo.

¿Por qué hablar de las cosas que no pudieron ser cuesta tanto?, la verdad le adoraba y en algún momento pensé que moriría, quería morir y dejar las lamentaciones escondidas en un rincón, me tomo mucho tiempo  recuperarme no del todo, pero si, después de todo soy yo, quien deseaba estar con él, sin importar mucho las incomodidades o las situaciones que por estar conmigo se podrían enfrentar. Y pensé, pensé que él se sentía lo mismo, que me adoraba como yo. En algún momento lo hice con la intensidad de dejarme a un lado.

Ahí estaba el problema, que no me había colocado de primero, que pretendí y daba por hecho que él entendería que mis sueños y proyecto de vida, si él quería, podían ser parte de mí esto. Y así como lo he hecho, ya no importa casi, lo que aquí queda es la inspiración. Además de que serían Alma y Alana, sin Derek y Cruz, ¿digo no?

domingo, 23 de junio de 2024

8 - De amigas y los libros - Las Manías

 Cada Guerrero necesita su escudo y su espada y yo encontré en ellas eso que tanto necesitaba, entonces ¿qué sería Goku sin Krillin o Serena sin sus amigas?


Como lo dije en los capítulos anteriores, nunca tuve muchas amigas en el colegio conocidas sí. Pero amigas no, siempre terminaban haciéndome bullying o humillándome, dejándome a un lado o tratándome como tonta, aun sabiendo y después de todo que no era tan así. Solamente puedo rescatar a tres de mis amigas del colegio en Risaralda, ellas me salvaron cuando paso lo del cuaderno y la muerte de mi abuelo. Pao es un alma noble que en parte entendió mi encierro, su prima Leidy que adoraba y que respeto con el alma, también esta Nata, mi tocaya de cumpleaños que ahora es enfermera. Han pasado casi 18 años de esos sucesos, que me han llevado hasta aquí.    

En la Normal Superior Rebeca Sierra Cardona, de Anserma, Caldas. Tuve un proceso bastante fuerte con un grupo de chicas me hicieron bullying cambiando otra vez la química del cerebro, pero no era bullying suave (No existe tal cosa), era de una forma matoneo del feo el que le robó la tarea a la chica o la haces a un lado o la insultas o le dices que no sirve para nada o bueno, cosas como esas, a decir verdad bloqueé ese dolor después de un par de sucesos más.


17 de junio, 3:24 de la tarde.

 Para ponerlos en contexto, mi mamá se casó con un profesor antes de la muerte de mi abuelo. 

Ella se casó con aquel profesor que nos llevó a vivir en aquel municipio y me concentré en la normal Superior y ahí es donde realmente Comienza todo el desenredado y el enredo de la escritura… fue en Anserma, aquel municipio en parte me adopto.

Si en los años que estuve allí, siempre fui una mujer admirada… hasta cierto punto respetada, pero llego el año que cambio todo, en donde me sentí sola e incapaz de buscar ayuda…

Recuerdo en ese momento como un borrón, en el que solo dos personas lograron calmarme, una amiga psicóloga de un conocido de mi mamá y él, que fue a casa a cuidarme el día siguiente.

Había escuchado un comentario en el que supuestamente “mis amigas”, el que mencionaban mi discapacidad como una escusa para no tratarme bien.

Siempre supe, que la gente era oscura y débil de pensamiento, pero estaba tan cansada que explote al llegar a casa… teniendo un episodio de pánico.

Al comentarle todo mi mamá, ella hizo una denuncia y eso es otra historia.

Quizás tenía envidia o no sé. 

 Después del transcurso de la sequía tan agobiante que a veces me pone un genio que no he buscado, voy a hablar de un grupo importante mis amigas.

 Sí, he tenido muchas personas que me han cambiado mi vida, pero son muy pocas con las que he pasado épocas enteras, esto quiere decir años y distancia, todavía siguen ahí, es que duele pensar que durante tanto tiempo estuve sola, bastante sola estando en compañía siempre. Desde muy chica quise tener amigas Sí, tal como Usagi/ Serena. 


Ella fue bastante influyente en eso, de hecho hizo que sus amigas también fueran protagonistas de su propia vida y pueda que suene infantil, pero si no vinimos a ayudar a las personas no debemos existir, mis amigas lo tenemos de cierta forma clara.

Siendo sincera a veces soy demasiado y permito tanto que me hace mal por confiar de más y no me doy cuenta el daño que hago a los demás, con mis acciones y ni hablar del daño que me hago a mí misma por mi comportamiento para no sentirme sola también esto es tan propio a las relaciones sentimentales… Esa fue una de las razones para que aquellas niñas me hicieran tanto.

Vuelvo a decirlo, solamente estoy escribiendo mi esencia de vida que para mucho es recompensa, aunque quisiera que no fuese, pues a veces la melancolía se encuentra sin avisar.

 La gente o las personas que considero importantes aparte de mi familia, ahora tengo personitas que me escuchan y medio me entienden y con eso me siento bien, esas locas cada una con sus personalidades y tan distintas, como si fueran personajes de anime puedo decir con certeza que ellos Se volvieron fundamentales en este camino de la literatura y conocimiento, pues se permitieron conocerme y me permitieron por medio de las letras ser parte de sus vidas de esta forma mi seguridad se afirmó, ahora creo que tengo las mejores personas que pude conocer.

 Cómo se imaginan y durante mucho tiempo estudiantil y mucho bullying no era capaz de mencionar nada, pero la vida y la existencia me hicieron conocer a todas ellas, cada una vuelvo a decirlo, tan diferente como una flor. 

Valeria G, ella que sin saber me dio la seguridad y ganas de seguir escribiendo Pues fue su primera entrevista y sus ganas de conocerme afianzaron mi seguridad y mis ganas de tener lectores algo que de una manera diferente y allí con nuestra pequeña con nuestro primer pequeño acercamiento logré decidirme a publicar en Wattpad que fue mi primera plataforma para enfrentarme a muchas personas que por mi delirio.

Además de apoyarme, escribí y convertí a mi primer amor, en un personaje de una locura tanto para pensar en dejarlo todo irme tras él… Y también me detuvo antes de que dejara de ser yo.

Él fue el iniciador de la idea, quien diría que una persona tan egoísta saliera, esto hizo la creación de Alma profana, esto merece un capítulo completo que va a seguir el siguiente, no voy a dar muchos detalles por qué, pues no tendríamos historia patria. 

Ella fue la primera persona que puso las manos en fuego por mí al escribir esta historia y las que vendrían en entonces.

 Después de algunos años me encontré otra vez con Angélica, que vivía en Risaralda y ya era un adolescente, quien me ve en muchos de sus momentos una hermana mayor, además ahora que vivo en el pueblo podrán imaginar, aunque ya sea una adulta, es una mujer tan capaz.  

 Y con María de los Ángeles, que también fue fundamental en todo esto. Ellas dos mis aliadas y mis primeras personas favoritas en el mundo, María de los Ángeles fue la primera persona en mí incentivarme a escribir erotismo Vestido de Lentejuelas como tal y ella la precursora y madrina de la historia… María de los Ángeles, fue una persona importante al momento de abrir los ojos y me sacudió el alma.  

Como tal después volví a encontrarme con Jessica, ella que en su afán de salvarme si ha dejado a un lado y en mi afán de cuidarla nos hemos vuelto tan unidas que parece raro no vernos juntos en ciertos aspectos, aunque seamos totalmente distintas también, según ella, yo soy el Golden y ella el Gato negro, la he visto llorar y tratarme de ocultar sus cosas, pero parece que siempre termino dándome cuenta, pero comprendo que a veces solamente las personas desean silencio y compañía y no discurso psicológico.

  Jakeline, llego un fin de semana de agosto, de hace más o menos hace 8 años, recuerdo que esa noche me contó sus sueños y proyectos. Le conocí en sus mejores momentos y en sus caídas libres, en donde se rompía de la peor manera… y yo tratando de sujetarla como pude a la que siempre ha empujado y dándole mi apoyo incondicional, ella es una de mis Almas Gemelas, como Jessica porque tiene un brillo en la mirada aunque está, se encuentra rota como todas. 

Con el tiempo y la disposición conocí más personas, conocí las #reco que han sido también parte  fundamental de mi proceso como escritora y a Manuela Zamorano, que también me ha apoyado bastante con su proceso periodístico. Daisy, que con su calma Y apaciguada voz es un muy buen elemento cuando me pongo loca.

 También a la señorita Ángeles, de México... que por cosas de mis gustos personales conectamos de una linda manera. Por supuesto no podría olvidar mi amiga prima, Tata, quien leyó y me ayudo con la Escritora, a las preciosas amigas que me he encontrado en los diferentes, Fandom y a la gente que no le tiene miedo al éxito. 

Y a Valeria Ospina, de Venezuela, que es mi pequeña, mi colega y una de las grandes personas que quise y he querido bastante en estos últimos tiempos. También a Karina de Guatemala, fue una mis primeras seguidoras en Wattpad, quien se atrevió abrirme las puertas de su vida, y yo de alguna manera he tratado de apoyarla con lo que he podido, y mi tocaya Camila de Chile, que me ha demostrado que pudo hacerlo como se me ocurra, pero que jamás debo de rendirme… Y sobre a la persona que me enseño todo lo que una mujer con un grado de locura y amor por los demás, puede hacer Sofy de Argentina. Todas ellas son usuarias de silla, que me he dado la oportunidad de conocer por medio de redes Sociales de esta forma no me he sentido tan sola, dándome la empatía que no tenía en mi adolescencia. 

Carolina que vino acompañada de sus ganas de libertad, sus maletas y nuestros gustos sacados de la odisea de vernos normales. Y con uno de mis pocos amigos hombres. Isaac.

Evidentemente, las amistades a veces van y vuelven como el viento de mi pueblo, en la creencia de ser valientes y fuertes, muchas veces he perdido a mis pedazos de alma y eso duele más que cualquier otra cosa o pendejo que estuviese cortejando a esta señorita. Bueno y con prueba científicamente y la práctica que con el paso del tiempo caes en cuenta y las gracias del alma, pues, son parte de tu historia y tus gustos que evolucionan, no se quedan como están todas mis amigas como tal, les he visto evolucionar, como nadie. 

 Por ejemplo, Iris, que acaba de ser mamá, está aprendiendo y la admiro con el alma, es mi otra mitad y Noé, que ha luchado bastante con sus problemas emocionales y psicológicos, las he visto de cierta forma a distancia y tan cerca como si las estuviera viendo todos los días, son escritoras, además de mis primeras amigas que son mayores que yo. 

Una a una mis amigas son pedazos, de algo de un cuadro enorme, un rompecabezas que para mí es demasiado bonito, a pesar de todo. Bueno y sí tengo amigos hombres, pero son muy poquitos a los que también quiero mucho contando a mis primos aquí es cuando digo yo que la verdadera familia, es la que uno construye. 

Ya que solo somos un montón de ovejas negras o de colores, que se encontraron por ahí y que están atravesando cada quien sus infiernos y hemos hecho lo posible para salvaguardarnos y cuidarnos unas a la otras de cierta forma, y de cierta manera y eso es lo que hace una familia. 





sábado, 4 de mayo de 2024

5 – Las desilusiones que gobiernan -Las Manías

Puedes buscarme en una canción de Michael Jackson o de la Totola Momposina, me encontrarás, como la experiencia de un silencio, y amor al rey sin reino, en el comienzo de la vida misma.


En estos días he estado recordando todo lo que ha pasado por mi vida y reconozco que ya no soy católica, estoy cansada de rezarle a muchas estatuas que ni siquiera escuchan lo que les decimos, y obviamente las estatuas no bajaran de donde están colgadas para hacer milagros.

1 de mayo de 2024, día del trabajo y día de preguntarnos ¿Qué no hemos sanado y que nos falta?, ya que mencione un poco de la parte más caótica de mi vida, debo de contar con coherencia en este momento, para tener una idea más “exacta”, de lo que puede pasar cuando no se habla o cuando la autoridad, se pasa de la raya.

Viví en el país vecino, Venezuela, cuando tenía 14 años, durante casi 7 meses, a esa edad en la que uno está más propenso a convertirse en cualquier cosa.

 Como ya lo he dicho “escribir mi vida no ha sido nada fácil, como lo creía”, ya que recordar lo malo no está tan práctico y no da felicidad. Estuve en Venezuela por decisión propia, en ese momento el país no estaba tan mal y mucha gente de este país se había ido contando a la mayoría de mi familia paterna y familia extendida.

 Solamente que el hombre al que le debo mi vida, no cuido de mí, de la pequeña niña que solamente buscaba compasión de su papá y reconocimiento de él, cosa que ahora mismo hace, aunque el daño está hecho.

La historia mediática fue de esta manera:

Para el año anterior me habían realizado una de las cirugías más dolorosas que tuve o quizás ya entendía que no iba a lograr lo que deseaba que era “caminar sin apoyo”, me hicieron una osteotomía de cadera, tengo 3 tornillos de titanio en las dos caderas y unas cicatrices nada bonitas.

Esa cirugía se desprende por así decirlo el momento más rebelde de mi vida. “Me rebelé”, causando más dolor emocional que físico, no permití que me rehabilitaran, me sentí demasiado juzgada, y por así decirlo me aislaron por “no intentarlo más” por las personas que de verdad amaba, todos trataron de “ayudarme”, pero nadie me pregunto ¿Cómo me sentía?, ¿si me dolía?, o cosas por el estilo.

No quiero sonar como una persona que no agradece lo que hicieron por mí, sé que mi mamá, mis abues y mis tíos querían que funcionara, pero como dicen por ahí. “A los gritos no se gana nada y mucho menos a los golpes”, solo hicieron que me dieran una cosa llamada fobia y que me sintiera de una forma humillada, porque nunca cumplí con lo “políticamente correcto”.

Por otro lado, las decisiones y mi actitud no eran las más adecuadas, tenía catorce años y caos emocional horrible, además de una soledad que les aseguro para nada sana.

Pero la mirada de mi mamá y los comentarios de ellos, prácticamente al frente mío, hicieron que me rompiera.  

Jamás, hicieron tanto daño como en ese entonces, la recuperación no se hizo la situación como tal no era la mejor y las notas del colegio no eran las mejores tanto así que estaba perdiendo hasta la sonrisa, llegaba a la casa y me acostaba a dormir y encima, como no podía salir y demás me hacía en los pantalones… era el acto más rebelde.  

 Esta es la primera vez que lo digo en público, quería matarme, no me sentía nada cómoda y de verdad sentía que mis emociones y sentimientos no eran importantes.

Esto era invalidarme, más de lo que se siente estar en la silla de ruedas.  

Aquello dejo una huella increíblemente imborrable de pertenencia:

Aprendamos como Camila: Según uno de los Teóricos de la Teoría de las constelaciones, todas las personas cumplimos un rol en nuestra familia. Es el lugar que nos corresponde según nuestro nacimiento, debemos de cumplir ciertos “paradigmas”, para satisfacer al clan, pues de acuerdo a esto dependerá nuestro vahaje emocional y cíclico en el primer acercamiento de la familia. 

En mi caso: Soy la primera nieta, la sobrina y la primera de hija. Pero nunca dieron ese lugar, además estaban mis dos primos varones que caminaban, que, si hacían, que tenían vidas propias. 

(Bueno, aunque últimamente soy la más estable de los tres)

Continuando:

 ¿Para qué vivir si las otras personas no entendieron mi situación?, si las personas a las que debía de respeto jamás lo hicieron conmigo. Y para el colmo de la misma, mi papá se había ido para Venezuela “a encontrar un futuro mejor” o como yo digo: “salirse por la tangente”  

Sinceramente, nunca quise, desaparecer tanto como en ese momento fue tanto la situación que ya ni siquiera comía ni dormía, me la pasaba llorando día y noche.

No solamente era la riña constante de mi familia, sino también el bullying del colegio y la insistencia nada sana para que contara que era lo que pasaba.

En ese entonces mi madre estaba charlando con mi profe de estadística de Barranquilla… el hombre me caía bien, pero nunca entendió como era estar con una mujer joven con hijos, en aquel tiempo, mamá era una mujer demasiado joven tenía 26 años más o menos y una hija adolescente, además de un niño de seis años que no se encontraba bien.

No la culpo, no tenía las herramientas, ni buenos referentes en quien guiarse. Pero si quiero dejar claro una cosa.

Mi decisión de no tener familia se desprende de eso, el maltrato, “el rol” y la poca disposición, y el manejo de la poca paciencia de ser mamá joven.  

Como último intento para que “recapacitara”, mamá me llevo al psicólogo.   


 Hay un momento en la historia propia que nos cambia y este hecho se podría decir o categorizar como un hecho canónico, en mi caso el hecho canónico fue ir al psicólogo, recuerdo el psicólogo que me atendió: un adulto muy adulto demasiado adulto con lentes.

No me acuerdo de su nombre, pero puedo decir que a raíz decidí convertirme en psicóloga, y ahora que lo pienso al colega le voy a dar las gracias. 

 Aunque digamos que hay un sentimiento fuerte, pues mi método de atender y de dar apoyo es absolutamente distinto, esto se nota evidentemente.

 El psicólogo le dijo a mi mamá que yo debía de irme a Venezuela, con una sola sesión, ahora que lo pienso, el hombre no era muy empático, no deseaba indagar de más y si no mal recuerdo mamá estaba allí, esto claramente me empujo a decirle que si quería ir a donde mi papá…

 Pero saben lo quería, era que mis papás volvieran   a estar juntos, recuerdan cuando les conté que mis padres se separaron, cuando apenas tenía 11 años, ese mismo año que aprendimos sobre la secuela de la meningitis… esos años dieron pie a que mi ideal de familia, se convirtiera en un castillo de naipes que se derrumbó con la primera borrasca de abril.

Pero logre entender que eso no pasaría y de cierta forma, a pesar de todas las marcas e impotencia que he sentido, porque tengo apego ansioso. Les doy gracias, ya que no quisiera que mi mamá estuviera en un ataúd y mi papá en la cárcel.

No sé si les conté qué mi mamá fue golpeada por mi papá durante muchos años y en un punto de la situación yo bloqueé esos recuerdos, pues un niño pequeño trata de sobrevivir con los pocos recursos que tiene.

Mamá tenía 13 años, papá 22, y ¿en qué lugar del mundo se ve esto como aceptable?, en mi realidad actual, si uno de mis hermanos se mete con una niña lo denuncio, y no me importa que la niña este acuerdo o que los papás no le vean nada de malo, está mal desde todos los puntos de vista… en este punto de mi vida no estoy como para aceptar esto, ni que una adulta, muy adulta se meta con ellos, aunque teniendo en cuenta que mis hermanos ya son mayores de edad.

Volviendo con la historia.

No sé por qué mi abuelo Argemiro permitió esto, así verdad, él era un “casque suelto” y punto.

Muchas veces golpeaba y maltrataba a mi mamá delante de mí, muchas veces se metían en el baño y yo escuchaba gritos y gemidos, algunas otras, mamá salía con morados en los brazos y papá mordido. Y llego un momento en el que papá dormía en mi habitación y yo además de mi hermano dormíamos con ella, algunas también, mamá se colocaba fajas y cosas `para que él no le hiciera nada, y así pasaron muchos años, en los que pensé que “todo estaba bien”, pero no, nada estaba bien.   

 Mi cerebro al llegar a la preadolescencia bloqueo todo, pues como lo acabo de contar, no estaba muy bien, mi estado de ánimo al descubrir y “tener que aceptar”, por qué no había de otra, hicieron que de olvidar muchas de las cosas que pasaba en casa, cuando ellos vivían juntos.

Nunca lo entendí hasta ya después de viajar lo empecé a comprender.  

La mayoría de veces las personas que hacemos cualquier arte, tenemos etapas, etapas que definen nuestro desarrollo y la que les contaré en el resto del relato, se podría llamar “la caída y el 24 de diciembre.”

Para poder suplir la poca disposición de mi gente para entenderme como tal decidieron consentirme, como lo he dicho siempre, he sido una mujer demasiado mimada, aunque creo que no fue tanto, solamente querían para algunos verse “como los buenos del paseo”, pues de hecho mi papá estaba buscando que yo me fuera con él porque así se dividiría las responsabilidades… y él tenía ese don hacer que las cosas pasen.


La ley que en ese entonces había, decía que, si los padres compartían la patria potestad de los hijos, las obligaciones se dividían por partes iguales. Mi hermano era menor edad, y yo deseaba irme, además viajaría a otro país, aunque en bus.  La idea y como lo veo yo, aunque nunca me lo dijo era así, yo me fui convencida, de que mi papá me iba a llevar a los mejores médicos y a un buen colegio, que me iba a cuidar y me iba a proteger de todo.

Pero eso no paso.

Para a la semana ver lo que realmente había pasado de lo que realmente pudo hacer que mi química de mi cerebro se transformará otra vez y cayera un poco más en depresión. Les voy a resumir un poco, antes de ir al grano.

Papá llevaba varios años con la mamá de mi hermano menor, el bebé que en ese tiempo tenía más o menos 3 años, era demasiado enfermizo, lloraba mucho. Y una noche de mediados de ese mes de julio. Le dio el arrebato a mi papá de pegarle al niño, la mamá de mi hermano se levantó a impedir que mi le diera más duro. Y a quien resultaron dándole fue a ella.

Obviamente, los gritos, las lágrimas y demás me golpearon a mí en mi cerebro de esa forma, volvieron demasiadas situaciones que ya había pasado con mi mamá, no obstante, la gran diferencia es que la mamá de mi hermano era mayor de edad, y sabe defensa personal, además que vivíamos con un tío y con mi abuelita, además de tía que me había llevado estaba a punto de devolverse conmigo.

Pero yo deseaba quedarme, pues la verdad pensaba que al estar ahí mi papá iba a cambiar, pero no. La situación en general se puso más tensa, pues mío tío defendió mi madrastra, él sabía perfectamente, lo que yo ya había pasado con mis papás cuando vivían juntos y mi abuelita también.

Entonces mi amado padre decidió dejarme al cuidado de mi abuelita y prácticamente toda la responsabilidad a mi tío permanecía encerrada, día y noche no estudié, además de perder sexto. 

Solamente me salvó literalmente un cuaderno que mi papá me había comprado para el inicio de clases.

Y los meses pasaron y yo, me trasformé en una niña muy callada, me volví más silenciosa y había perdido un poco el amor que le tenía a mi papá de cierta manera me amañaba donde mi tía con mis primos éramos muchachos, en el barrio en donde llegaron ellos era bueno, no era el mejor, pero podíamos salir, pataleábamos y hacíamos muchas cosas, porque, aunque las comodidades no sobraban estábamos bien, pero tampoco era un lugar para mí por lo siguiente.


El 24 de diciembre de ese año, abusaron de mí. Y se preguntan en ¿dónde estaba mi papá?, no me acuerdo, pues yo me había ido a dormir, era la madrugada del 25. 

Me encontraba en el cuarto de mis primos, cuando alguien sé a costo a mi lado y comenzó a tocarme la cintura y eso me despertó. Yo traté correrme cuando él la sujetó de una manera tan fuerte, qué bueno fue un tipo de amenaza.  Corrió mis pantalones y "jugo con mis partes", por suerte para mí, enero volvería a casa. Nadie supo lo que paso en ese momento, hasta que paso lo del cuaderno cuando volví de mi infierno personal.

Y les pude contar a mis abuelos.

Nunca vi a mi abuelo tan enojado con mi papá, hasta esa noche.

Nunca, me sentí tan segura como en ese momento. Y otro cambio en mi química se dio, comencé a odiar a mi papá, pues entendía que él hizo todo aquello para absolverse de la responsabilidad.  

Pero eso hizo otra marca, una marca que llevo con mucho orgullo, que es ser feminista, no tanto como ahora, pero sí empecé a entender cada cosa.

 

viernes, 19 de abril de 2024

3 -La regla de ser escritora, el comienzo -Las Manías

 Recuerden, que a veces los textos no son realizados en orden de tiempo, solamente que se van dando coherencia de acuerdo a lo deseado trasmitir.

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“Y es que no es fácil de aprender algo de lo que se debió hacer desde siempre… Escribir es más que vivir, es respirar, es existir.”

Son las 11: 27 de la mañana, del mes de noviembre del año 2023, me encuentro sentada en la silla eléctrica, este es el momento en el que me siento más libre, escribiendo, configurando un poco la vida misma. 

29 de enero del 2024, mi realidad al ser escritora, me pide respirar y ser, tomar la valentía que a veces se va por el tubo, poco a poco, llevo siendo esto gran parte de mi vida.  En este texto medio, amargo, pero muy real, el cual trata de empatizar todo lo que soy, aun sabiendo que a veces las letras son mi único camino, voy a tratar de contar algo de este proceso, pero de una forma interna, de lo que me ha tocado hacer para salvarme el pellejo y la realidad.

 Si, a veces, nos cansamos en la mayoría de situaciones, pero, aun así, no queremos rendirnos, pues somos incapaces de dejar lo que una vez fuimos y apreciamos como tal, aunque a veces cortarse y dejar huella es mortal y desagradecido, en mi caso todo lo que un día quise lo he logrado… pero de cierta forma siempre va a faltar algo de hecho escribir esto, justo después de cumplir 31 años lo demuestra.

Han pasado meses y los meses se volvieron años, y los años se resumen en expectativas, las cuales casi siempre van en búsqueda de la verdad, pero detrás de aquellas expectativas se encuentran los sueños de una niña que debió enfrentar muchas cosas que no necesitaba, recuerdan que les conté, sobre la soledad, el abandono y el enfrentamiento de una sociedad, el choque y la decisión que abrió otras cosas.  Por ello, se me suma en la garganta un nudo, al darme cuenta de todo, el camino que he recorrido y que me falta más, mucho más para llegar donde quiero estar… pero respiro de vez en cuando, sonrió con los ojos hechos agua y me digo. 

“Soy muy fuerte, valiente y capaz”, pero siendo también realistas, eso cansa, cansa ser fuerte y valiente y capaz… Cansa deber a la sociedad.

La literatura me ha dado alegrías, tristezas, diaconías y amor mucho, amor, aunque de cierta forma nunca me he parado, nunca me he detenido a pensar lo que soy, siempre lo he dimensionado, como una mujer, una mujer de los 90, aquella que escribe, porque tiene que escribir, porque es parte de su Revolución y porque realmente si no lo hace morirá en el camino, porque siente que cada palabra es una gota de sangre, cada palabra una laguna de fantasía. Y definitivamente cada historia que he escrito con el corazón es una parte de ella.

Pero lastimosamente y siendo más realistas que nunca, la literatura como tal da un síndrome que, muy difícilmente, logramos conseguir paz. Es una lucha incansable, es la muerte de un momento.  

Este se llama: “Síndrome de impostor” 

Es la triste sensación de no sentirse mecedor de cosas, bonitas o éxito, es el sentimiento que se provoca por la inseguridad que hay cuando, cuando vemos a los otros ir más adelante que uno… aunque sepamos que son caminos distintos y demás.

Y aquí es donde comienza, el menosprecio por nuestro trabajo, las ganas de huir siempre, pero también la claridad de algunas cosas, como, por ejemplo: La capacidad emocional de superar esta racha y tratar de sentirse cómodo con la piel que nos tocó, en mi caso con el peso de las decisiones, además de ser una mujer con distonía que no va a lamentar. No en estos momentos.  


De cierta forma, es un llamado de atención a los que realmente me han leído y que me conocen, también como parte de mi vida y mi familia, lo que yo considero mi familia. Usando la voz junto a las palabras, el consejo, los viejos anhelos y a veces retumban en las fotos de esa niña.

Yo era de esas niñas, de las cuales jugaba porque tenía las mejores partes del mundo, desde su cama o un mueble, y creía que esa era la normalidad, jugaba hacer princesa no podía gatear en el suelo que estaba hecho de tierra, pienso que es desde ahí comenzó la pasión por crear mundos en los que pudiese ser “libre”, y querer ser líder en un mundo en el que si no eres perfecto o no cuentas con miles en las cuentas no eres nadie. ¿Pero adivinen qué?… ESA NIÑA está demasiado orgullosa, pues sabe que el proceso, aunque largo, lo estamos haciendo lo mejor que hemos podido.

La constante es eterna, es una montaña rusa, y otras veces vuelve uno a reconocerse como una persona capaz, con capas y sin capas, con silla o sin silla, pero aquí estamos todos con muchos sueños y con muchas ganas de volar, no soy la única que sueña de esto. Tampoco soy la única que sueña con el eterno camino de escritor y después de todo y después de la nada y después de la conciencia, en la que me hallo sentada en mi cama escribiendo unas horas nada sanas… Siento que soy noctámbula, me gusta expresarme de noche. 

Es una reflexión constante y un gran anhelo, en que todos podemos ir de la mano, intentándolo, a pesar de nuestros problemas… Creo que las cosas que uno hace con amor se reflejan en todo.

***

Es que no puedo mentir cuando digo que la regla personal para ser escritor es la imaginación y la pasión, yo comencé recién a los 9 años hace ya casi 21 años con esto, sin ni siquiera proponérmelo, siempre he dicho que la fuente de mi propia imaginación más grande ha sido mi necesidad de sentirme libre de sentirme que era capaz de ser lo que sea y de conquistar el mundo, gracias a eso y a mí, mala condición física, pude crear un universo, mi primer universo el de “Sofía el principio del fin” que años más tarde sería mi primer libro y sería la pregunta indiscreta para cuestionarme toda la religión judeocristiana, católica. 

Que aún todavía llevo cuestionándome porque no solamente fue la pregunta sino como fue el desarrollo de las personas y cómo se lo tomaron cuando le hice esa pregunta a ciertas personas importantes de mi vida, por ejemplo, como siempre he dicho, mi abuelo fue el precursor de esta vaina.

¿Por qué Dios no es mujer?

 De allí, surgió todo, siempre he pensado que fue mi propio big bang, esto es tan legal como decir que mi condición me ha hecho dudar de todo.

El hombre fue el que dio la idea y el que seguiría dando la idea. A mi abuelito se le ocurre decirme que yo era a Dios.

Y de esta forma transformarle la química a una niña con discapacidad en la niña diosa de esa época, ahora no me da pena decirlo, pero cuando era adolescente recordaba, me daba vergüenza.

 Aunque siendo sincera, jamás me dio pena, no tanta. Cómo caer en sus mentiras, capítulo siguiente.

Ahora lo entiendo más, de una manera consciente y de una manera más creíble a lo que es, porque si vamos a hablar de que de los seres humanos debemos de creer en alguna cosa, porque no creer en nosotros mismos primero y ya después vendrá lo que venga a devenir. Era una forma de decir:

“Usted puede ser lo que quiera ser, hasta dios si quiere”


Y me lo tomé muy en serio, tan en serio que decidí salirme de todo contexto religioso.

La verdad me acuerdo perfectamente que ese día mi mamá regaño a mi abuelito por qué sin saberlo él le dio las alas suficientes a su nieta para empezar a investigar y crear un mundo o la reencarnación De Jesús en Sofía y de pronto me maten qué es lo más seguro por eso esta historia o más bien este personaje en cuestión le tengo un tremendo cariño porque además de ser la primera historia que cree es básicamente el comienzo de todo.

lunes, 15 de abril de 2024

Novela: Interludio: El comienzo de Todo.

  El comienzo de Todo. 


Un hombre entrado en edad, calvo y con gafas demasiado gruesas, iba caminando por el sexto piso con una carta en la mano. Se dirigía temblando a una oficina en el campus de una de las universidades más prestigiosas del país, “La Universidad del Ruiz”; aquella carta, era una carta de despido.

 

Deseaba pelear y preguntar que había hecho mal. Se había dedicado a la Universidad los últimos diez años de su vida, en la materia que el Decano, le encomendó: “Letras Poéticas”, le parecía injusto.

 

Ese nuevo año universitario le estaba trayendo todos los dolores de cabeza que hace tiempo no enfrentaba.

 

Perder otra vez el amor de su vida y su trabajo, la misma semana, eran señales que el karma y la verdad se unían para matar a los mortales, aunque rezaba que no fuera lo que lo pensaba, pues se odiaría más de lo que ya lo hacía.

Entendía bastante bien el error, que había cometido, en amarla como mujer y todavía pensar en un amor lejano, tan lejano que parecía un fantasma desganado y sin saberlo cada paso le mostrarían a su pasado inoportuno.

 

Se encontraba a punto de abrir la puerta cuando respiró profundo, no quería insultar a alguien que no conocía, pues lo poco que sabía era que la persona que le dio el puesto allí, le tenía cierta estima y respeto, cosa que siempre le agradecería, pero eso no quería decir que las acciones hechas esta vez no le molestaban, al contrario, le dolían más de lo normal.

De pronto el decano conocía y moría de amor por la Luna a la que le hizo el amor durante años. Eso sería una locura, le conocía mejor que nadie y comprendía que ella era suya.

 

Ya que después de haber destituido al rector de aquella universidad, nunca había conocido al decano, ni al nuevo rector.

—Va a hablar con propiedad y respeto —se dijo con seguridad en el momento que tocó el picaporte de la puerta de color negro, cerca de la cafetería—: buenos días, mucho gusto, Alexandro Montero —Al ser pasado a la oficina, el hombre solo se encuentra con una gran silla giratoria dando la espalda, y a pesar de saludar con una voz calmada y amable, le disgustó bastante la poca interesa que la persona sentada en la silla le brindaba, observando el humo que sale detrás de aquella silla. «¿Era un fumador?, ¿cómo era?», se pregunta—. Buenas… —volvió a saludar con una voz un poco más tangible y fuerte.

 

En un lapso instantáneo, ve a una mujer de ojos verdes, piel blanca y cuerpo curvilíneo, con un lunar en un pómulo y el labial rojo vibrante, sin contar un vestido negro y en su mano derecha una pequeña cicatriz imperceptible para todos, la mujer estaba tensa y se miraba como la muerte que te hace pensar de tu existencia.

 

El profesor Montero se da cuenta, quién es la mujer.

 

Ella su primer gran amor, la mujer que lo volvió un poeta reconocido. ¿Acaso fue ella quien lo puso a trabajar allí? Por eso está pálido y sus nervios lo hacen decir cosas sin sentido; el corazón late ante su eterna dueña, pero antes que él pronunciara palabra alguna, la mujer sentada en la silla respondió, observando las fachas de este con cierto rencor. 

Montero, estaba devastado y eso, se notaba.  

—Mucho gusto, María Alana Marco Casanova —. Ella vibraba fuego, siendo la mujer que un día le dijo toda la verdad. Mirándolo como si solamente la presencia de este le perturbara—, Decana de Ciencias Sociales y Literatura. Y el que está a mi lado es Daniel Ricardo Salerno Arjona, el Rector de esta institución. Siéntese—le ordena, dejando el cigarrillo a un lado; el hombre de inmediato le hace caso. 

—María Alana, perdóneme —está rogando por su vida en ese momento, pues él sabe por qué la mujer está ahí, sentada.

—No puedo —sacó un cigarrillo nuevo. El cual fue encendido inmediatamente—. Gracias, ángel, —el acusado se preocupó aún más—. ¿Por qué lo hizo?, ¿es mi tesoro más grande? —La vio llorar como hace 30 años. Aquello le parte el alma, verla destrozada por culpa suya otra vez—. Montero es mi descendencia y cuando usted se metió con mi progenie tenía diecisiete años.

—Déjeme contarle como putas pasaron las cosas… —habló de una manera seria y seca antes de preguntar por su desvelo—. Pero antes de continuar, ¿necesito saber en dónde está Luna?

El hombre de ojos azules y bigote se acercó a él, con el puño cerrado y la mandíbula apretada, a lo que mujer respondió. 

—Derek se la llevó al aeropuerto, se irá lejos… a París, donde su hermano. Además, usted no tiene ningún derecho a preguntar por ella—. La mujer respondió de una manera iracunda. 

—Ahí, sí está equivocada. Yo la amo —En ese instante, el hombre al lado de la escritora lo hizo sentar de un simple golpe con su bastón—, y usted siempre defendiendo a la… —iba a decir una barbaridad cuando vio su puño.

—Hable —exige de nuevo el ojiazul—, ¿o quiere que le parta la cara? De una buena puta vez.

«¿Cómo contar que ella y su hija fueron la devastación de mi vida?»



Cinco años después de conocerte…

 


viernes, 12 de abril de 2024

2- Del amor a los padres y las realidades de una vida -Las Manías

Antes de comenzar con la lectura, entiende que este texto es mi propia realidad, de una forma, legible y entretenida. 


2— Del amor a los padres y las realidades de una vida

“Se dice el Santo, no el pecado” y aquí estoy yo, tratando de tratar de jugar con esta vida… tan de locura. Y es que cada vez que veo como son mis raíces, de existencia, recuerdo porque, aunque desee tener hijos, no los tengo. 

Son 7 y 40 de la noche, 11 de noviembre del 2023, y estoy analizando desde el punto único de sanar de a las personas y sobre todo a mis padres, cada vez que hablo de ellos dos, la claridad se me hace más estable con la madurez, las posibilidades, de lo liviano se hacen inmensamente fervientes y las consecuencias las estoy entiendo como el amor que el “principito, aprendió de su rosa”

 Mis padres han sido de cierta manera importante en cada uno de mis procesos, a pesar de todo, y al estar escribiendo esto, me doy cuenta de que siempre seré la consentida de mi padre y de mi madre, su mayor orgullo y escalón de vida. 

Mis papás y yo, somos diferentes, muy diferentes, pues yo los tuve a ellos y siempre he sido su princesa, su niña que a veces es malcriada, pero también su motor de vida, su forma de existir y su camino hacia muchas cosas. Y no estoy hablando del narciso, entiendo que no vale la pena hablar de esa situación, tan ególatra, solo que así me lo han hecho sentir toda la vida.

En el transcurso de la vida, nos damos cuenta de que los hijos somos, en muchos de los casos, los verdugos de lo que uno no entiende. Cuando era menor de edad, no puedo decir que “era pequeña”, pues no crecí mucho. Con mi papá y mamá se siente diferente, pues ambos tuvieron vidas totalmente distintas y eso en definitiva se nota en mí y en lo que estoy tratando de hacer con el tiempo, y aún más con este libro.

Hace no mucho, comencé un proceso de limpiarme y de entender las circunstancias de la vida, antes siendo un tanto dura con él y estando ciega del dolor, “papá me abandono”, pero con el paso de los años he aprendido a lidiar con ese sentimiento extraño y limpiarme las heridas del ala rota, que no funciona para mucho, nunca entendí la razón de dejarme a la merced del dolor y la incapacidad de hablar de sus propios sentimientos de lo que sucedió por culpa de otros, en este caso de la política.

Por otro lado, de mi madre una belleza, inteligente, pero con mucha más libertad de la que debería tener, una niña en esa época y una familia un tanto disfuncional. Bueno, aunque por ambas partes no se puede hacer caldo.

Una de las razones que ustedes saber cuál es: la violencia y la política, que uno en este país, no puede hablar de la una, sin la otra.

La política de la misma mierda mató a mi abuelo Paterno, dejándolo a él como “figurita paterna”. Le digo figurita porque tenía 12 años, era el hijo mayor, o sea que debía, realmente no debía, sino que le impusieron hacerse cargo de sí mismo y sus hermanos, que son 6. De acuerdo con lo que mi papá y abuelita, me han contado, mataron al abuelo frente a la casa, un día de mercado, un sábado que no era fácil de olvidar, además también contando que mi abuela no es muy afectiva, le hace un poco complicado… Ya que el abuelo tampoco era una buena figura a seguir.

La verdad siempre he sido la consentida de mi abuelita y eso me ha costado, tanto. A veces todavía me ve como su niña, como la niña a la que ella cuidaba y la malcriaba, ahora esa niña es medio atea y demasiado loca.

La violencia y la política en mi país de alguna manera me marco distinta la vida, ya sea porque la corrupción de este país me toque indirecta o directamente o porque las “políticas públicas son un mal chiste, putamente mal contado.”

 Por esa razón trato de ir en contra de los extremos políticos, ni siquiera puedo ser del centro, que sigue siendo una fantasía con unicornios y mucha mermelada. Me considero así misma como alguien sin partido político y religión, además no se me da ser tan hipócrita, al saber que Alma Profana existe.

Pero continuando con mi relato, después de que mis papás se separaran de una manera definitiva y turbia con dos menores de edad de por medio, me sentí realmente abandonada por mi papá, es que a veces me sentía tan culpable como un niño que rompe una porcelana antigua, sentí que el mundo se desmoronaba y yo no sabía el porqué de aquella dolorosa decisión —o bueno si sabía—, pero era tan inocente que no entendía lo que era llevar una relación con mi papá.

Pensé muchas veces, que era porque no caminaba o que deseaban que yo fuera otra Camila, que hiciera otras cosas-como las otras niñas normales—, pues teniendo en cuenta, que mi papá es músico estoy muy segura que le hubiera encantado que yo también lo fuera… también pensaba que él hubiese preferido un niño.  La mayoría de los hombres, subconscientemente, desean prolongar sus genes y, pues y, yo soy de todo menos hombre.  Continuando con el relato vago de mi vida, les vuelvo a poner en mi contexto… En el año del 93, en un hospital de un municipio de Caldas, una niña de 14 años, daba luz a una bebé, que un mes después moriría y reviviría convertida en la mujer que les está escribiendo estas líneas. Creo que me entienden.

Mi madre tuvo por varias razones un embarazo de alto riesgo, primero por la época, hace 27 años casi 28 —ahora 30, 31—, la salud en una madre gestante y más en esa edad no era como demasiado importante, mi padre tuvo muchos problemas de drogas, que fue dejando por convicción propia, pero en ese entonces no iba a ser la ocasión de abandonarlas, como lo dije anteriormente a mi papá y a mi abuela, les toco convertirse en “los machos de la casa”, mientras mis tías mayores trataban de ayudar en la casa, cuidando a los demás hermanos más pequeños. 

Podrán imaginar lo doloroso que fue para ellos crecer sin una figura paterna, aunque el hombre en cuestión no era muy honorable que digamos.

Entonces entre la música, las responsabilidades que se le avecinaba no podían saber qué hacer con su vida, lastimosamente esas acciones me lastimaron de una manera increíble.

Mi papá, la verdad es una víctima más que sin saberlo o —sabiéndolo poco—, me dejó algunas heridas emocionales, que me harían cometer todos los errores de una mujer “normal”, dejándome más claro que el agua, la situación tan bochornosa, de saberlo ser un abusador de una niña.

Años más tarde, dos años más después de la cirugía de la mano, comenzaron con las piernas y si sé que a muchas personas les han hecho más cortes y cambiado sus tendones y demás, pero ustedes no se alcanzan a imaginar lo difícil y triste que es tener que mostrar en silencio esa fortaleza a la edad 5-6 años. 

 Sin saberlo allí aprendí sobre el querer y no poder o el amar y no poder estar, el de No poder rendirse, porque no está bien, porque lo debes-a la sociedad y a la teletón, pero aún más cercano a tu familia - y si te rindes la capacidad de recibir, sé irá para el carajo, de cierta manera era entender, que no podía apagarme y dejar ir la existencia como tal.

Pero con los años he entendido que no le debo nada a nadie y he hecho lo que he podido, con lo que tengo, para algunos mucho, para otros nada. Para mí, para esta camila de 31 años, ha sido lo suficiente, aunque a veces lo dudo, por la misma realidad. 

Mis años de infancia fueron solitarios, y a pesar de tener a mis primos ellos tenían cosas por hacer, mientras bueno, yo iba al médico y luchaba contra algo que no pedí y no pido aún, después de tantos años, tanta angustia y tanta cosa atorada en el alma, descubrí que la soledad era una buena amiga y que el tiempo pasado con ella, me iba a dar a un tanto de tranquilidad y de propiedad ante tanta cosa, en el mundo. 

Aquí es donde viene la calada de una vida, pues a pesar de estar sola, me encontraba casi siempre en mi habitación, subida en la cama, con mis peluches que con el tiempo se fueron resumiendo a la cuantía de libros leídos, del vino o el aguardiente tomado y la necesidad sexual, además de una inexplicable necesidad de libertad. Volviendo al tema, ¿Desde cuándo supe que la triste no da espera?, ¿desde cuándo la vida me dio a entender que la propiedad de un suspiro no es más que la perdida de oxígeno?, en el momento en que vi a mis abuelitos y a mi mamá llorar mientras ardía de fiebre y no podía dormir, por la incomodidad, por el dolor y la maldita frustración que no entendía, hasta ya convertirme en alguien muy consciente, el dolor de la perdida de la movilidad y las crisis de no poder dormir bien.

Recuerdo que mi pequeño cerebro desvariaba y me hacía llorar a gritos, tuve yesos, unas veces con palos atravesados, otras veces en una pierna, otras al tiempo. Aunque siempre he tenido fuerza en las manos, no podía gatear. Es como estar encerrada en mi propio cuerpo, en un cuerpo que tenía yagas, moretones y era intoxicado con diversas toxinas para “controlar mis movimientos”. Mi maravilloso cerebro no funciona bien, pues siempre me fijo en tipos con  inteligencia y un poco de elocuencia. Pero es lo que tengo y aquí estamos.

Además de las pastillas, inyecciones junto a una autocompasión innecesaria la cual de vez en mes se mete en el útero, la calamidad de tener una tortura constante no se iba a desaparecer en un abrir y cerrar de ojos, es más los viajes a centros médicos y a reuniones con religiosas, me dieron a entender que ni el Dios de mi mami, me iba a levantar de la silla de ruedas, si es que esa es mi versión de los hechos.

Recuerdo también las terapias, las fisioterapias, que de cierta manera deberían ser parte de mi rutina escuálida y de mentora, pero no es lo misma, pues bien, necesito tener un buen estado físico, pero no deseo recordarme que no podré, salir corriendo y salvarme el pellejo.

Para tener en claro que la sucesión de hechos en la parte que viene no puede ser camuflada en un cuento de hadas, ni en una película latina, de esas que uno, no sabe si admirar o mandar a la puta mierda, y ya sabiendo que tenemos de dónde vengo, y quien medio soy, podemos dar la razón primaria de convertirme en esto, en una mujer pensante, aunque me hubiera podido quedar en la miseria de no pensar en la pregunta ¿qué es la existencia? 

Y así vivir más satisfecha con la vida, no buscar necesidad e innecesarias, ni escurrir el nicho de la conciencia, pero aquí es donde una de las tantas razones para ser, ya que tenemos el mismo derecho de ser escuchados y el deber de escuchar no solo porque tengamos un problema con nosotros mismos o con los demás. Nunca deberíamos fingir que lo que sentimos esto sería oprimir el alma y seguir con las discrepancias de un corazón partido.

Debería escribirles a muchas personas de esta sociedad, dándoles algo de qué hablar y gritarles a esos oídos sordos que no es así como se gana el cielo, porque el cielo o “el paraíso” están en la belleza de las cosas y más que todo en la naturaleza.


 








Cuento: Frenesí