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miércoles, 29 de mayo de 2024

7- Soluciones sin cabeza -Las Manías

 Este capítulo necesariamente será como una conversación entre la adolescente adulta de 18 años y la Camila de presente. Cuando lean algo que ella escribe tendrá el número 18 a su lado y lo que no tenga ese número es algo escrito recientemente.

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 No es más que una canción pensada en la macabra realidad…

21 de mayo, 6: 07, de la tarde. Entre más voy avanzando en esto, me doy cuenta de que no estaba tan equivocada al ser lo que soy. Una mujer tan pensante que a veces se preocupa por fuerzas internas. Soy incapaz de despegar mientras las cicatrices se pegan y se cosen de nuevo ¿quién diría que las únicas personas que apostaban por mí eran mi familia?, pero la familia también hace daño y muchas veces una cosa insignificante se puede volver uno de los detonantes de tantas cosas, de tantas lágrimas a la mitad y rasgos rayados en la cabeza.  Hace tan solo unos pocos días y con la realización de este escrito, que es una puerta al sentir personal, comencé a apostar por mí y mi proceso, aunque debo de comenzar confesando que se vuelve en algo difícil, pues esta escuela y lo que vinimos es por muchas veces algo irónica… aunque solamente queda la memoria de una juventud a medias, como cuando el respirar solo se logra quedar con nosotros. 

 A mis amigas que me conocen y reconocen como alguien importante en sus vidas o tal vez mi Minnie la cual ha estado a punto desaparecer muchas veces, pues ella y yo somos la viva muestra de cómo se hace las supervivencias desde esta sociedad y la indiferencia en este caso tan doloroso. Es dejar que pase el tiempo, un triste seguir siendo revolucionaria, la revolución demasiado difícil para mi gusto, pero he llevado desde que tengo uso de memoria como la que estoy haciendo, ya lleva tiempo y personas…

Vivir para mí ya es un hecho revolucionario, superar lo pronosticado, en todo lo que da.

En las situaciones que se me presentan pierdo la paciencia porque he trabajado muchísimo en esta parte, a pesar de que siempre va a existir algo algún detonante fluctuante entre lo que quiero y lo que es real y acabo de perdonar tantas cosas, sin querer.

Entendiendo cuanto debo de estar segura de mí misma para poder revolucionar lo que acabo de decir y en teoría me siento más grande que ayer y más chica que mañana soy la nada y soy del todo porque de eso se trata entender y dar pie en lo que somos realmente. Y como llevo hablándolo desde los anteriores capítulos, este documento es la inspiración para lo que hay en la cabeza loca mía, lo siguiente es algo que escribió la Camila de 18.


***


18— “Los golpes que me ha dado para tratar de ser alguien no son puros, es comprensible que me odie en estos momentos, que estoy tan desarraigada, lo sé muy bien que no he aprovechado las oportunidades que me ha dado la vida para mejorar mi estado de discapacitada y que nunca seré una persona normal.  —El aceptar a esa edad, es un logro que a veces pierdo, como la paciencia—. Durante 18 largos años he luchado contra mis impulsos nerviosos, he hecho miles terapias físicas o mejor fisioterapias, he ido al psicólogo he tenido que sacrificar mi infancia para cumplir mi deber -deber adjudicado a lo políticamente correcto- ya no me importa lo que digan de mi manera de pensar si a veces puede ser un poco drástica ¿pero qué adolescente no lo es?, desde mi punto de vista todos tenemos algo de demencia -sí, ya tenías claro que serias psicóloga- no como los que están siquiatra, pero si en el psicólogo desde muy pequeña he determinado según yo era el paraíso, pero después de analizar de momento detallado como la risa entre familiares, amigos y demás es lindo saber que no eres la única persona rara de tu casa y las ganas de sacar mi libro para mostrar quien soy, de donde vengo y mis sueños encontrados, las crisis y las enfermedades.

Mi amada Cami, lo estamos haciendo y tenlo por seguro que hay muchas personas leyéndote. Supuestamente, la religión nos dice que es pecado, el descubrir el cuerpo de otra persona. ¿Será que sí? —Lo dudo. Lo dudo, si Dios nos creyó fue para llenar la tierra, no nos íbamos a reproducir por inercia… -Ya sabía que íbamos a escribir Alma Profana, y necesitábamos un hilo conductor, uno de 1,88 cm.”

Hija de mi madre, tenía que ser…

18— En el mismo sentido de lo anterior, reconozco que tenemos el mismo derecho de ser escuchados y el deber de escuchar no solo porque tengamos un problema con nosotros mismos o con los demás, pues nunca deberíamos fingir lo que sentimos esto sería oprimir el alma y seguir con las discrepancias de un corazón partido. Cada situación sin cabeza se da por consecuencia a lo que deseamos, descubriendo de forma tan informal que nacemos, ya siendo distintos, a pesar de que aún no sabemos a dónde ir, pues entonces pasamos por todo estos cambios físicos personales.

  Bueno, esto no es tan difícil de aceptar; lo más difícil es pasar estas etapas sola. Tan rápidamente, que, sin darnos cuenta y demás cosas, se vuelven a arañar.

Lo siguiente está escrito de hace años, era muy católica y acaba de perder a mi abuelo, al parecer cumplir lo que deseaba, pues debí añadirle un poco de fe a la mitad:

 18— Al hablar con Dios para agradecerle por todo, me doy cuenta de que tengo muchos sueños nada fáciles de cumplir. Yo sería una persona muy importante para mi pueblo que, aunque no lo crean, soy alguien con iniciativa, voy a demostrar cosas que serán trascendentales en su momento, mientras tanto mi corazón se llena de aire puro para respirar un nuevo día.

La esperanza, la alegría, el amor, la paz y la igualdad serán mi lema durante lo que queda de año. -Tenía 18 años y estaba segura de que me iba a quedar con el chico que conocí en noveno, historia, para el otro capítulo.

 18— El de arriba estará orgulloso de mí, quitaré todos los malos sentimientos para bien, y el de mi familia, mis abuelos, mi mamá, y hasta mi papá y mis tíos estarán orgullosos de mí. La necesidad de sentir que no se necesitó compasión de otros para vivir, esta necesidad se llama amor propio que a veces se escapa por la ventana que alguien dejó abierta.


18 —Soy una persona muy sensible, y las personas que me conocen se han dado a la tarea de ponerse en mis zapatos-eso pensaba yo-, para ver el mundo como lo veo yo, mi sinceridad es a veces marcada por las lágrimas del recuerdo que lastimosamente no he sacado de mi mente loca.

Y otra de las cosas es que en la imaginación soy libre de decidir lo que quiero para mí, explotar y explorar más facetas de mi vida, en cambio, en el real soy ave con las partidas y en una jaula de oro y cristal.       

18-— Lo más seguro, mi recuperación será lenta, pero será. Con Dios o sin él lograré todo. En los casos de soledad se nos exprime el alma con sentimiento, las circunstancias de la vida nos enseñan a sobrellevar los dolores más crueles de la vida. Hay dos caminos que son muy distintos: uno, la depresión y lágrimas en el cual yo he estado muchísimas veces, y el otro más bonito que la compresión y la fe. ¿Pero cuál es la realidad de mi vida?

 18— Mientras pueda sobrevivir al flagelo de la humillación pública, como el hijo de Dios, que aguanto todo lo de una persona normal, teniendo los poderes del padre santo, no poder hacer nada contra los injustos y ladrones romanos, y ser traicionado por uno de sus amigos más íntimos.

 28 de mayo de 2024, 5:38 de la tarde, dejando claro que me pongo la soga al cuello, cada vez que razono buscando respuestas en donde hay miles de preguntas, ya entendí que, a lo largo de la vida, se nos muestra con agrado y consciencia de todo lo que un día soñamos que a veces se reprime de una manera tan real que ahoga. En conclusión, y aunque suene feo como debe de sonar, el sueño es solamente una realidad de lo profundo que es pensar en los miedos e insatisfacciones de la vida.

Siempre he tenido claro que ser mujer, no es fácil y más en un país “conformista, machista y suicida”, y la Camila adolescente siempre lo supo: Aunque no sea de izquierda, ni de derecha, siempre he comprendido que la política, la moda y la religión, nos han llevado al declive de forma demasiado evidente.

***


19— Mi castigo, por ser mujer es quedarme callada como mis antepasados, o dejar volar lo que siento sin importar consecuencias, y si grito ante las injusticias que inventan las personas del poder para quitar lo que es del pueblo de pronto me maten o me corten la lengua como hicieron, ahora los criollos, son los que dirigen nuestro país, ¿pero ha cambiado la visión del mundo desde que Bolívar ayudo a la liberación de Latinoamérica?

29 de mayo de 2024, continuando con la lógica de este capítulo y según las jóvenes de 18 y 19 años, que tenían claro hasta qué punto debían de vivir: Todos vamos a morir algún día y allí sabremos quiénes somos nuestros pecados y se destaparán las máscaras de la verdad que todos tenemos. Aunque con dificultad y muchas lágrimas ha cambiado un poco, nuestra sociedad tan cámbiate y reprochable se ha hecho más oscura que hace 200 años… personalmente y como sabemos no es que sea muy libre, que a duras penas pienso en los logros como algo increíble, aunque tenga contadas las maniobras realizadas en mi piel.

 En la orilla del mar, aunque en realidad no sé cómo es, me imagino a los peces libres, como  si no tuvieran miedo a nada,  a comparación de los seres más.

Llevo toda mi vida escuchando sobre muerte, sobre violaciones y sobre dolores, sobre la incapacidad del Estado, para proteger a sus niños, niñas y adolescentes. Preguntándome, ¿sí, el día de mañana seré yo o será una de mis familiares? Si un día de estos me levanto a las 1 de la mañana y me llaman diciéndome: "a su mamá la encontraron en una bolsa destripada y entre otras cosas violada". Llevo toda mi vida practicando para el momento en que me toque salir a las calles a trabajar con el miedo en las manos, porque en cualquier momento puede pasar y más con una persona que tiene cierta vulnerabilidad social, no es fácil llevar 27 años-31…, pensando que, en algún momento, pueden llegar a mi puerta y hacerme daño. Con una premisa tan injusta: solo ser mujer.

En los últimos dos años, tanto en México como Argentina, Colombia y en muchas partes de Latinoamérica, se ha levantado la voz femenina. Sí, el nicho de manifestaciones ha abierto las puertas al diálogo entre mujeres, que han sufrido cierta clase de violación, cierta clase de abuso, y llegamos a la conclusión: de cada 10 mujeres, 10 mujeres han sido maltratadas o abusadas y/o acosadas, sin importar edad, color o nivel socioeconómico. Yo sigo sin entender cómo hacemos para sobrevivir, cómo hacemos para no tener un índice tan alto de suicidios, pero sí tenemos un nivel alto de ideas suicidas.

De verdad, las mujeres toman ciertas actitudes para protegerse, pues ya no confiamos tanto en ustedes, chicos. Después de tantos asesinatos, secuestros y mares de sangre, ¿creen que es fácil confiar?, y ahí realmente entenderemos la razón del feminismo.

No estoy diciendo que los hombres no los maten o los violenten o los abusen, también los acosan porque entre ellos y entre nosotras no hay mucha diferencia, somos humanos, la raza humana es débil y fuerte desde que nace...

Pero es más común, lastimosamente, que las mujeres pasemos por un peligro; solo por salir de nuestras casas o en la misma casa y ser dañadas. ¿Cómo quieren que una no se convierta en feminista?, ¿Cómo pretenden que una no sufra con sus iguales? ¿Con sus pares al entender cómo está la situación? 

 Es que ni siquiera un menor de edad de menos de un año, se SALVA DE ESTA SOCIEDAD ENFERMA: lo usan, lo matan y torturan.  


 

viernes, 17 de mayo de 2024

6- La ilusión del Rey azul y una Flor de ese color -Las Manías

 Buenas noches, por la noche, les quería dar las gracias por leer y compartir estos textos, que son un proyecto demasiado importante y personal. 
                                                                      Les quiero 



Si me preguntaran, ¿cómo se sobrevive a una pérdida?, miraría una foto suya, y me quedaría en silencio… se aprende a vivir con el dolor, pues de esa manera hubiese querido él.
 
16 de mayo de 2024 3: 47 de la tarde, para comenzar con este capítulo tan florecido, lleno de recuerdos, además de añoranzas, debo de poner el código binario que desde siempre fui una princesa: una princesa con corona, una princesa demasiado intuitiva y demasiado bruja para ser princesa. Una maga que deletrea un presente con los gramos de inocencia que le quedan.
Como íbamos diciendo en el capítulo anterior, la literatura, la infancia, el mal de amor o bueno, el primer mal de amor, fueron fundamentales para convertirme en lo que soy. 
Una mujer realmente tan capaz de decir no y dejar a un lado la corriente del que sea para llegar a sus objetivos y no está mal decir que enamorarse está mal, antes, al contrario, está mal, no caer en cuenta en donde nos encontramos parados, dejando que nos manipulen, nos dañen y demás cosas.

Esto no quiere decir que los adultos que me rodearon durante tantos años no hayan metido la pata como lo dije en los primeros capítulos o en las primeras partes de esta cosa, la historia de mis dos familias es tan diferente Pero tan parecido en ciertos puntos que me asusta pensar que decidí no tener hijos y dejar de buscar el hombre o el príncipe azul por miedo a que me pasé lo que les pasó a mis abuelas o lo que le pasó a mis tías, además a mi mamá.
 
Y he estado a punto de ceder.
 
Antes de continuar con la etapa más romántica de mi vida, debo de hablar del duelo más enorme que he tenido yo y mi hermano y mis primos, mi familia materna.
 
 Mi abuelo Argemiro murió el 21 de febrero de un año que ya ni me acuerdo porque prefiero dejarlo así bloqueado lo único que recuerdo es que esa noche antes del aviso dado por uno de mis padrastros había llorado por una crisis emocional en ese entonces tenía 17 años y ahora tengo 31 ya había pasado todo lo de JM y había superado otro descache emocional ese pasó al mismo tiempo de que mi abuelito hubiese dejado este plano.

Son las 5:58 de la tarde, y este capítulo es más que un cementerio de un reclamo, pues una vez hubo un rey de ojos azules como el cielo que murió cuando una de sus princesas comenzaría el vuelo, un vuelo capaz de romper cada barrera dada por la gente, por la sociedad y por su propio reino.
 
Esto es un pequeño resumen para contar lo traicionera que es la vida cuando se agota y se queda en la garganta o como cuando pierdes a alguien sin darte de cuenta. Mi abuelo, Argemiro, fue parte de todo este proceso. Aunque lleno de cicatrices y demás cosas, trato por todos los medios de ser un hombre al que yo admiraría.
 
Pero siempre hay un, pero…
 
Casi nunca hablo cosas malas de él, pero como somos adultos y hay que ir a lo profundo de la vida, se deben de decir las cosas lo más claras del mundo.  Pues mi adorado abuelo, dejó una huella de infidelidad y de dolor a mi abuelita Tere. Mi abuelo era extremadamente guapo, era brillante, y era capaz de hacer lo que quisiera o lo que anhelaba; era un hombre organizado. Olía muy rico y siempre tenía el último teléfono de moda… pero existía una debilidad bastante cuestionable, y esa era “las mujeres”.
De todos los colores, tamaños y diseños. Hasta el momento en el que le dio cáncer, mi abuelo era un "tumba locas."
 
 Mis primos y yo, lo sabíamos, adivinen quienes están pagando el karma. Y vuelvo a decirlo: amo a mi abuelo y lo extraño mucho, pero siempre se debe de cuestionar hasta qué punto de la vida son correctas o no, ciertas actitudes o hechos.
Por ende trato de ser justa, no idolatrar al abuelo, pues después de mucho escuchar las perspectivas de mis tías y mi mamá, me doy cuenta de que mi abue, tenía un serio problema.  
 
De los errores se aprende y mis abuelos lo supieron y con creces sus tres hijas fueron madres adolescentes hace más de 32 años… y la mayor, yo.
 
 Una de las cosas que admiraba de mi abuelito, era que tenía una facilidad para hacer amigos, a pesar de que amigos no eran muy responsables de sus actos. Mi abuelo trató de ser buena persona, aunque sus errores se ven reflejados en mi constante frustración con los de su género.
 
Aunque el gerente de la caja detestaba que le dijeran “doctor”, él quería que sus nietos lo hicieran. Y bueno, yo estoy el proceso, aún más adora escritora aquí presente… Él poseía una paciencia entrañable, anhelaba llevarme al altar o llevarme a reclamar el diploma de la universidad. Lo que pasará primero.
En una de las conversaciones que tuve con él, me pronosticó algo que, ahora que lo pienso, se está cumpliendo.

“Casase cuando usted se pueda pagar todo y no tenga que depender de cualquier pendejo”, mi abuelo sabía mi tendencia… hey soy hija de su hija.  
 
Había algo llamativo en el “señor bigote”, que siempre hablaba mirándome a los ojos, y más cuando del corazón se trataba.
Él siempre deseaba que yo fuera artista y, como le pasó a Alana, él era el que me cuidaba y leía.
 
Lo triste del asunto es que nunca pudo leerme. Y yo siempre trato de ponerlo a él en cada historia.
 
 Por ejemplo, don Jonás, es el retrato literario de como mi alma veía a mi abue.
Los arrepentimientos de don Abel, en Alma Profana, y la necesidad de Sansón de ver libre a Rubí, en Vestido de Lentejuelas, además de la complicidad que tenían Raphael y Sophia. Ahí está mi abuelito querido.
Después de todo el viejo, fue quien me proclamo “la niña prodigio” o la “niña diosa”
Harta responsabilidad la que puso.
 
“El muerto al hoyo y el vivo al baile”, y eso se lo escuché a mi abuelo justo antes de morir, mi abue murió de un cáncer tipo cuatro en los pulmones, quizás era el turno de organizar el terreno para nosotros.
Siempre voy a tener algo de él. Como, por ejemplo, ayudar a mis amigos y a los que puedan o servir de apoyo en lo que se necesita, aunque sea moral. Y que me gusta el arroz en la sopa.
 
 Soy de la que recuerdas los abrazos de mi abuelo y se deja llevar por la melancolía, pues a veces siento que no he podido terminar de hacer muchas cosas, pero otras recuerdo que en parte soy tan rebelde como él hubiese deseado. Y no estoy hablando de esa rebelde de 14 años, sino de una que ha vivido más pérdidas que, a pesar de todo, se siente incomprendida, hasta por ella misma.
 
Él fue quien me ayudó a superar lo que pasó en Venezuela y me daba rosas para asegurarse que ningún atrevido se hiciera el tonto.
 
Mi abuelo, dejo la vara algo alta, a pesar de las situaciones que mis abuelos vivieron. Jamás se me ha ocurrido decir
 
“¿ve cómo se debe de sentir hacerle daño a alguien?”
 
Y el que diga lo contrario, venga y hablemos a ver, que le pasa por la cabeza.
 
Pero, como mis abuelos, no me hicieron cobarde. La cosa va intendencia a intentar ir mejor, a pesar de lo lento… Pero sí, muy enamorada. Y creo que después de JM, llegó otro que a su vez creo que le gustaba, aunque no era demasiado fuerte su gusto. “paso”, este ser… se creía el galán del colegio y nadie va a negar a la María Inmaculada, que esta señorita era “la muñeca, inteligente y loca” del salón.

Cómo lo describe “La Escritora”, este muchacho no era inteligente como tal era analítico Sí pero no era inteligente. 

***

“Paso”, usted me va a matar, pero lo voy a decir, es que usted hermanó, si se había metido en camisa de once varas. ¿Cómo se le ocurre decirme e ilusionarme, aun sabiendo que en ese entonces yo lo iba a descubrir?, no estaba en mi mejor momento, mi abuelo se había muerto y lo que básicamente me sostenía era la hiperactiva “conquista de este ser”, evidentemente todo sé salió de control, cuando una chica me escribió. 

Quizás ella, ya sabría de mí, además de quien no sabía de mí. Sí, en estos momentos estoy dolida, no se imaginan lo que puede hacer una adolescente a la que le rompen el corazón dos veces.
Por supuesto, ella se enteró y le contó cada cosa de lo que él soñaba conmigo. De su desordenado “gusto por mí”, aunque lastimosamente para él, nunca me tocó, jamás logro hacerlo, y eso que hubo demasiadas oportunidades.

Para los lectores de La Escritora, ya saben quién son, ¿cierto? 
El que juega a serle de lobo, y no logra nada, sale trasquilado.

17 de mayo, 9:20 de la mañana. Obviamente, también hay que saber y ser conscientes de que este hombre se casó con la primera novia, la cual tenía fotos de él en el perfil de Facebook y años más tarde lo vi con su primer bebé, personalmente me afecto, porque estaba por otra ruptura. “La Señora Ruptura”
 
 Y aquí fue donde descubrí que yo no iba a ser para cualquiera, que evidentemente mi abuelo me había metido en la mente algo muy claro: que el yugo desigual no podía ser.
Encima tengo cierto gusto por los artistas, por los músicos, los pintores, los dibujantes, los cantantes y evidentemente los escritores. Por eso creo que también me fijé tanto en este chico. Él iba a la banda estudiantil y tocaba el mismo instrumento de mi papá: el saxofón.
 
Creo que una cosa llevó a la otra y ustedes entenderán, pero bueno, no es mi culpa. Los únicos hombres con los que tenía contacto eran mis primos y mis primos estaban en situaciones diferentes a mí. Por ende, se me daba la oportunidad de conocer. Además, las hormonas de una adolescente eran fuertes. Y como lo dije anteriormente, la muerte y la sensibilidad se encontraban a flor de piel.

Por supuesto, él se dio cuenta, me reclamó y se salió de octavo para meterse al ejército.
Adivinen de dónde salieron el demonio y el ángel… “Sofía, el principio del fin” de JM y Paso. La relación de ambos, se basó en ellos. Y Drew y Moisés, también, de "La Escritora".
 
A mí esta experiencia me daría una de las enseñanzas francas:  

Que el que tiene ganas, tiene paciencia y el que no… se puede ir bien lejos.



martes, 7 de mayo de 2024

En tu piel... -Poesia

En tu piel…

Que quede, en la constancia del papel, que jamás en la vida tuve intención de abrirme de nuevo a alguien, de dar un poco de mi luz al sueño primaveral de tu piel, de desear constantemente tu risa, tu sabor, tus muchos accidentes, él desgane con el que te levantas y haces mis días bonitos. No tengo más que decir, además de obviar la frecuente búsqueda de encontrarnos, en los libros, en las canciones y en la mirada de quienes nos miran sin mirar, quienes nos escuchan sin olvidar. No intento sonar como el soñador sin metas, sabedor de la perdida de su alma, pero acaso esto no es amor ¿Perder un poco el miedo y dejarse llevar en el de barco de papel? Deconstruirse en la intimidad y dejar las inseguridades en el fondo de la basura. 

Dejándote arañar la espalda improvisada, en donde tus alas, las cuales ya no están como desgracia verdadera. 

No puedo decir que tienes la dicha o fortuna de acabar hundida en la meticulosa piel blanca, similar a la vaselina encontrada por mi hermano, más chico: un perro gigante. Pero te puedo asegurar que el vino, sabe mejor de tu boca, adelantada para esta vieja, que no hace más que acomodarse en sí misma y no aparentar locura. 

No tengo razones para mentir, ni un poco, si a veces no me crees es porque la razón de no serlo es falsa y prefiero ser esa tan extravagante como sea posible, entiendes que es mi forma de hacer las cosas, tan trasparente como el agua y tan suave como una pluma. 

Y te toco, sin tocar 

y te beso con la necesidad, 

de encontrarnos en la mañana de aquel domingo, en que te acomodaste en mi pecho y lamiendo y perforando un poco la racionalidad, que a veces no poseo en la luna menguante, en lo que pone la piel de gallina. 

Si me preguntan, ¿por qué creo que la poesía, es tan importante como las matemáticas? Solo responderé, que las matemáticas, sirven para contar y la poesía es para escribirla en tu piel.

Besos con mucha tinta…

sábado, 4 de mayo de 2024

5 – Las desilusiones que gobiernan -Las Manías

Puedes buscarme en una canción de Michael Jackson o de la Totola Momposina, me encontrarás, como la experiencia de un silencio, y amor al rey sin reino, en el comienzo de la vida misma.


En estos días he estado recordando todo lo que ha pasado por mi vida y reconozco que ya no soy católica, estoy cansada de rezarle a muchas estatuas que ni siquiera escuchan lo que les decimos, y obviamente las estatuas no bajaran de donde están colgadas para hacer milagros.

1 de mayo de 2024, día del trabajo y día de preguntarnos ¿Qué no hemos sanado y que nos falta?, ya que mencione un poco de la parte más caótica de mi vida, debo de contar con coherencia en este momento, para tener una idea más “exacta”, de lo que puede pasar cuando no se habla o cuando la autoridad, se pasa de la raya.

Viví en el país vecino, Venezuela, cuando tenía 14 años, durante casi 7 meses, a esa edad en la que uno está más propenso a convertirse en cualquier cosa.

 Como ya lo he dicho “escribir mi vida no ha sido nada fácil, como lo creía”, ya que recordar lo malo no está tan práctico y no da felicidad. Estuve en Venezuela por decisión propia, en ese momento el país no estaba tan mal y mucha gente de este país se había ido contando a la mayoría de mi familia paterna y familia extendida.

 Solamente que el hombre al que le debo mi vida, no cuido de mí, de la pequeña niña que solamente buscaba compasión de su papá y reconocimiento de él, cosa que ahora mismo hace, aunque el daño está hecho.

La historia mediática fue de esta manera:

Para el año anterior me habían realizado una de las cirugías más dolorosas que tuve o quizás ya entendía que no iba a lograr lo que deseaba que era “caminar sin apoyo”, me hicieron una osteotomía de cadera, tengo 3 tornillos de titanio en las dos caderas y unas cicatrices nada bonitas.

Esa cirugía se desprende por así decirlo el momento más rebelde de mi vida. “Me rebelé”, causando más dolor emocional que físico, no permití que me rehabilitaran, me sentí demasiado juzgada, y por así decirlo me aislaron por “no intentarlo más” por las personas que de verdad amaba, todos trataron de “ayudarme”, pero nadie me pregunto ¿Cómo me sentía?, ¿si me dolía?, o cosas por el estilo.

No quiero sonar como una persona que no agradece lo que hicieron por mí, sé que mi mamá, mis abues y mis tíos querían que funcionara, pero como dicen por ahí. “A los gritos no se gana nada y mucho menos a los golpes”, solo hicieron que me dieran una cosa llamada fobia y que me sintiera de una forma humillada, porque nunca cumplí con lo “políticamente correcto”.

Por otro lado, las decisiones y mi actitud no eran las más adecuadas, tenía catorce años y caos emocional horrible, además de una soledad que les aseguro para nada sana.

Pero la mirada de mi mamá y los comentarios de ellos, prácticamente al frente mío, hicieron que me rompiera.  

Jamás, hicieron tanto daño como en ese entonces, la recuperación no se hizo la situación como tal no era la mejor y las notas del colegio no eran las mejores tanto así que estaba perdiendo hasta la sonrisa, llegaba a la casa y me acostaba a dormir y encima, como no podía salir y demás me hacía en los pantalones… era el acto más rebelde.  

 Esta es la primera vez que lo digo en público, quería matarme, no me sentía nada cómoda y de verdad sentía que mis emociones y sentimientos no eran importantes.

Esto era invalidarme, más de lo que se siente estar en la silla de ruedas.  

Aquello dejo una huella increíblemente imborrable de pertenencia:

Aprendamos como Camila: Según uno de los Teóricos de la Teoría de las constelaciones, todas las personas cumplimos un rol en nuestra familia. Es el lugar que nos corresponde según nuestro nacimiento, debemos de cumplir ciertos “paradigmas”, para satisfacer al clan, pues de acuerdo a esto dependerá nuestro vahaje emocional y cíclico en el primer acercamiento de la familia. 

En mi caso: Soy la primera nieta, la sobrina y la primera de hija. Pero nunca dieron ese lugar, además estaban mis dos primos varones que caminaban, que, si hacían, que tenían vidas propias. 

(Bueno, aunque últimamente soy la más estable de los tres)

Continuando:

 ¿Para qué vivir si las otras personas no entendieron mi situación?, si las personas a las que debía de respeto jamás lo hicieron conmigo. Y para el colmo de la misma, mi papá se había ido para Venezuela “a encontrar un futuro mejor” o como yo digo: “salirse por la tangente”  

Sinceramente, nunca quise, desaparecer tanto como en ese momento fue tanto la situación que ya ni siquiera comía ni dormía, me la pasaba llorando día y noche.

No solamente era la riña constante de mi familia, sino también el bullying del colegio y la insistencia nada sana para que contara que era lo que pasaba.

En ese entonces mi madre estaba charlando con mi profe de estadística de Barranquilla… el hombre me caía bien, pero nunca entendió como era estar con una mujer joven con hijos, en aquel tiempo, mamá era una mujer demasiado joven tenía 26 años más o menos y una hija adolescente, además de un niño de seis años que no se encontraba bien.

No la culpo, no tenía las herramientas, ni buenos referentes en quien guiarse. Pero si quiero dejar claro una cosa.

Mi decisión de no tener familia se desprende de eso, el maltrato, “el rol” y la poca disposición, y el manejo de la poca paciencia de ser mamá joven.  

Como último intento para que “recapacitara”, mamá me llevo al psicólogo.   


 Hay un momento en la historia propia que nos cambia y este hecho se podría decir o categorizar como un hecho canónico, en mi caso el hecho canónico fue ir al psicólogo, recuerdo el psicólogo que me atendió: un adulto muy adulto demasiado adulto con lentes.

No me acuerdo de su nombre, pero puedo decir que a raíz decidí convertirme en psicóloga, y ahora que lo pienso al colega le voy a dar las gracias. 

 Aunque digamos que hay un sentimiento fuerte, pues mi método de atender y de dar apoyo es absolutamente distinto, esto se nota evidentemente.

 El psicólogo le dijo a mi mamá que yo debía de irme a Venezuela, con una sola sesión, ahora que lo pienso, el hombre no era muy empático, no deseaba indagar de más y si no mal recuerdo mamá estaba allí, esto claramente me empujo a decirle que si quería ir a donde mi papá…

 Pero saben lo quería, era que mis papás volvieran   a estar juntos, recuerdan cuando les conté que mis padres se separaron, cuando apenas tenía 11 años, ese mismo año que aprendimos sobre la secuela de la meningitis… esos años dieron pie a que mi ideal de familia, se convirtiera en un castillo de naipes que se derrumbó con la primera borrasca de abril.

Pero logre entender que eso no pasaría y de cierta forma, a pesar de todas las marcas e impotencia que he sentido, porque tengo apego ansioso. Les doy gracias, ya que no quisiera que mi mamá estuviera en un ataúd y mi papá en la cárcel.

No sé si les conté qué mi mamá fue golpeada por mi papá durante muchos años y en un punto de la situación yo bloqueé esos recuerdos, pues un niño pequeño trata de sobrevivir con los pocos recursos que tiene.

Mamá tenía 13 años, papá 22, y ¿en qué lugar del mundo se ve esto como aceptable?, en mi realidad actual, si uno de mis hermanos se mete con una niña lo denuncio, y no me importa que la niña este acuerdo o que los papás no le vean nada de malo, está mal desde todos los puntos de vista… en este punto de mi vida no estoy como para aceptar esto, ni que una adulta, muy adulta se meta con ellos, aunque teniendo en cuenta que mis hermanos ya son mayores de edad.

Volviendo con la historia.

No sé por qué mi abuelo Argemiro permitió esto, así verdad, él era un “casque suelto” y punto.

Muchas veces golpeaba y maltrataba a mi mamá delante de mí, muchas veces se metían en el baño y yo escuchaba gritos y gemidos, algunas otras, mamá salía con morados en los brazos y papá mordido. Y llego un momento en el que papá dormía en mi habitación y yo además de mi hermano dormíamos con ella, algunas también, mamá se colocaba fajas y cosas `para que él no le hiciera nada, y así pasaron muchos años, en los que pensé que “todo estaba bien”, pero no, nada estaba bien.   

 Mi cerebro al llegar a la preadolescencia bloqueo todo, pues como lo acabo de contar, no estaba muy bien, mi estado de ánimo al descubrir y “tener que aceptar”, por qué no había de otra, hicieron que de olvidar muchas de las cosas que pasaba en casa, cuando ellos vivían juntos.

Nunca lo entendí hasta ya después de viajar lo empecé a comprender.  

La mayoría de veces las personas que hacemos cualquier arte, tenemos etapas, etapas que definen nuestro desarrollo y la que les contaré en el resto del relato, se podría llamar “la caída y el 24 de diciembre.”

Para poder suplir la poca disposición de mi gente para entenderme como tal decidieron consentirme, como lo he dicho siempre, he sido una mujer demasiado mimada, aunque creo que no fue tanto, solamente querían para algunos verse “como los buenos del paseo”, pues de hecho mi papá estaba buscando que yo me fuera con él porque así se dividiría las responsabilidades… y él tenía ese don hacer que las cosas pasen.


La ley que en ese entonces había, decía que, si los padres compartían la patria potestad de los hijos, las obligaciones se dividían por partes iguales. Mi hermano era menor edad, y yo deseaba irme, además viajaría a otro país, aunque en bus.  La idea y como lo veo yo, aunque nunca me lo dijo era así, yo me fui convencida, de que mi papá me iba a llevar a los mejores médicos y a un buen colegio, que me iba a cuidar y me iba a proteger de todo.

Pero eso no paso.

Para a la semana ver lo que realmente había pasado de lo que realmente pudo hacer que mi química de mi cerebro se transformará otra vez y cayera un poco más en depresión. Les voy a resumir un poco, antes de ir al grano.

Papá llevaba varios años con la mamá de mi hermano menor, el bebé que en ese tiempo tenía más o menos 3 años, era demasiado enfermizo, lloraba mucho. Y una noche de mediados de ese mes de julio. Le dio el arrebato a mi papá de pegarle al niño, la mamá de mi hermano se levantó a impedir que mi le diera más duro. Y a quien resultaron dándole fue a ella.

Obviamente, los gritos, las lágrimas y demás me golpearon a mí en mi cerebro de esa forma, volvieron demasiadas situaciones que ya había pasado con mi mamá, no obstante, la gran diferencia es que la mamá de mi hermano era mayor de edad, y sabe defensa personal, además que vivíamos con un tío y con mi abuelita, además de tía que me había llevado estaba a punto de devolverse conmigo.

Pero yo deseaba quedarme, pues la verdad pensaba que al estar ahí mi papá iba a cambiar, pero no. La situación en general se puso más tensa, pues mío tío defendió mi madrastra, él sabía perfectamente, lo que yo ya había pasado con mis papás cuando vivían juntos y mi abuelita también.

Entonces mi amado padre decidió dejarme al cuidado de mi abuelita y prácticamente toda la responsabilidad a mi tío permanecía encerrada, día y noche no estudié, además de perder sexto. 

Solamente me salvó literalmente un cuaderno que mi papá me había comprado para el inicio de clases.

Y los meses pasaron y yo, me trasformé en una niña muy callada, me volví más silenciosa y había perdido un poco el amor que le tenía a mi papá de cierta manera me amañaba donde mi tía con mis primos éramos muchachos, en el barrio en donde llegaron ellos era bueno, no era el mejor, pero podíamos salir, pataleábamos y hacíamos muchas cosas, porque, aunque las comodidades no sobraban estábamos bien, pero tampoco era un lugar para mí por lo siguiente.


El 24 de diciembre de ese año, abusaron de mí. Y se preguntan en ¿dónde estaba mi papá?, no me acuerdo, pues yo me había ido a dormir, era la madrugada del 25. 

Me encontraba en el cuarto de mis primos, cuando alguien sé a costo a mi lado y comenzó a tocarme la cintura y eso me despertó. Yo traté correrme cuando él la sujetó de una manera tan fuerte, qué bueno fue un tipo de amenaza.  Corrió mis pantalones y "jugo con mis partes", por suerte para mí, enero volvería a casa. Nadie supo lo que paso en ese momento, hasta que paso lo del cuaderno cuando volví de mi infierno personal.

Y les pude contar a mis abuelos.

Nunca vi a mi abuelo tan enojado con mi papá, hasta esa noche.

Nunca, me sentí tan segura como en ese momento. Y otro cambio en mi química se dio, comencé a odiar a mi papá, pues entendía que él hizo todo aquello para absolverse de la responsabilidad.  

Pero eso hizo otra marca, una marca que llevo con mucho orgullo, que es ser feminista, no tanto como ahora, pero sí empecé a entender cada cosa.

 

Cuento: Frenesí